Qué escribirle a tu crush (con ejemplos)
Entrada n.º 228 ·

Por El equipo de IF
Lo mejor que le puedes escribir a tu crush es algo que solo esa persona podría responder: una alusión a un momento que compartisteis, una pregunta sincera sobre algo que le importa o un plan pequeño y concreto. Que ocupe una línea o dos, que suene a ti y que termine con algo fácil de contestar. «¿Al final supiste quién ganó el trivial? Sigo indignado con la pregunta nueve» le da mil vueltas a un «hola», porque le da por dónde seguir. No necesitas la frase perfecta. Necesitas una frase real.
Si has escrito y borrado el mismo mensaje cuatro veces, no estás solo. Un mensaje a tu crush parece enorme desde dentro, porque lleva mucho más que sus palabras. Desde fuera, rara vez lo parece. En los estudios sobre primeras conversaciones, la gente subestimaba sistemáticamente cuánto le había gustado a la persona con la que acababa de hablar, y los nervios que hacen difícil enviar un mensaje también hacen que parezca más arriesgado de lo que es.
Hay crushes a los que todavía no puedes escribir. Están con alguien, o lo estás tú, o solo los conoces lo suficiente para saludaros con la mano desde el otro lado del aula. Para eso está IF: para decir lo que sientes, con sinceridad, sea cual sea tu situación sentimental o la suya y sea quien sea la persona que te gusta. Coges un sentimiento que nació en la vida real —en una fiesta, en un curso, en el cumpleaños de un amigo— y le das un sitio donde esperar hasta que llegue el momento. De eso hablamos más abajo. Primero, los mensajes.
Tres aperturas que funcionan: un momento, una pregunta, un plan
Casi todo buen primer mensaje es una de estas tres cosas. Cada una le da a tu crush algo concreto que responder, y eso importa mucho más que tener ingenio.
Un momento que compartisteis
Retoma un hilo de la vida real. Demuestra que estabas prestando atención y le devuelve a un momento en el que ya conectabais.
- «Sigo pensando en nuestra discusión sobre las mejores patatas fritas. Te equivocabas, pero admiro tu compromiso».
- «¿Llegaste a casa antes de que cayera la que cayó? Desde la parada se veía el apocalipsis».
- «He pasado por delante de la cafetería de la playlist horrible y me he acordado de ti».
Una pregunta que solo esa persona puede responder
Pregunta por algo que le importe, de forma que invite a algo más que una palabra. Una pregunta bien pensada demuestra interés sin anunciarlo, y a casi todo el mundo le gusta que le pregunten por lo que le apasiona.
- «Dijiste que estabas aprendiendo a hacer pasta desde cero. ¿Cómo va? Sé sincero con el primer intento».
- «¿Cuál es el disco que harías escuchar a todo el que conoces?»
- «¿Qué tal la entrevista? Me he quedado con la intriga».
Un plan pequeño y concreto
Si ya os conocéis un poco, una invitación ligera puede ser la apertura. Que sea concreta, que sea fácil decir que no y deja que el plan haga el coqueteo.
- «Han abierto un sitio de ramen nuevo junto a la estación. ¿Lo probamos el jueves?»
- «Unos cuantos vamos al trivial el domingo. Deberías venir».
- «La exposición que mencionaste está hasta final de mes. ¿Te apetece ir?»
Qué escribirle a tu crush según vuestra situación
Acabas de conseguir su número
Escribe en un día o así, y que el mensaje sea un puente desde donde os conocisteis: «Soy Sam, el del rocódromo. Encantado de conocerte de verdad». Añade un gancho si sale solo, como la broma que compartisteis o la recomendación que le prometiste. Si conseguiste su número en una cita, cuándo escribir después de una primera cita te cuenta los tiempos.
Hace tiempo que no habláis
Empieza con un motivo, no con una disculpa. Un detalle concreto —«ha sonado esta canción y me he acordado de tu desastre en el karaoke»— le da al mensaje una razón de ser y hace fácil responder. Un párrafo explicando tu silencio hace que la conversación pese antes de haber empezado.
Solo la conoces un poco
Que el primer mensaje sea más ligero de lo que sientes. Un comentario sobre algo que mencionó, una pregunta sobre una clase o un equipo que compartís, un gracias por algo pequeño. Estás abriendo una puerta, no entrando por ella, y un primer mensaje informal os deja a los dos espacio para ver si la conversación tiene recorrido.
Habéis hecho match en una app
Valen las mismas reglas, y con más motivo para ser concreto: su perfil es una lista de aperturas. El mejor primer mensaje en una app de citas profundiza, y sus respuestas a las preguntas son el sitio obvio por donde empezar: cómo responder a las preguntas del perfil te enseña qué hace que una sea fácil de contestar.
Mensajes que no suelen funcionar
Hay unos cuantos patrones que atascan una conversación con más fiabilidad que los nervios:
- Un «hola» a secas. Le pasas todo el trabajo a la otra persona. Añade una línea que solo ella podría responder.
- Una frase copiada y pegada. Aunque tenga gracia, dice que se la habrías enviado a cualquiera.
- Sarcasmo sin red. El tono es lo primero que pierde un mensaje, y una broma que con una sonrisa funcionaría puede leerse como una pulla. Si no puedes evitarlo, dale una pista: en un estudio, los lectores captaban el significado de las respuestas indirectas más a menudo y más rápido cuando iban acompañadas de un emoji.
- Un interrogatorio. Cinco preguntas en un mensaje parecen un formulario. Haz una y deja espacio.
- Todo tu corazón como apertura. Si lo que quieres decir es «me gustas», ese es otro mensaje con su propia técnica, y cómo enviar el IF perfecto es la guía para escribirlo bien.
- Una ráfaga de mensajes antes de que haya contestado. Un mensaje sin respuesta es normal; tres seguidos cambian el tono. Si escribir dos veces seguidas tiene las reglas básicas.
Cómo mantener la conversación cuando responde
Cuando la conversación ya fluye, el objetivo pasa de una buena apertura a un buen ritmo. Acompasa tu ritmo al suyo más o menos, no al milímetro, responde a lo que de verdad ha dicho y haz la pregunta de seguimiento: el pequeño hábito que más influye en cuánto le gusta a la gente hablar contigo, como explica cómo mantener una conversación.
Los pequeños gestos de calidez también ayudan. Un mensaje deja fuera tu cara y tu voz, así que la calidez tiene que viajar en las palabras: una exclamación donde de verdad te alegras, un detalle que demuestre que estabas escuchando, un emoji donde de verdad sonreirías. Nada de eso tiene que ser ingenioso. Tiene que sonar a ti en un buen día.
Si las respuestas llegan lentas o frías, lee el patrón y no el momento. Alguien que contesta con tres palabras puede ser más seco escribiendo que desinteresado, y no hay un número correcto de mensajes al día: cada cuánto escribirle a alguien con quien estás quedando va de un ritmo que disfrutéis los dos. Cuando estés listo para pasar de lo amistoso a lo coqueto, coquetear por mensaje sigue a partir de aquí.
Sácalo de la pantalla antes de lo que te parezca natural
El mensaje es una apertura brillante y un mal sustituto. Los mensajes dejan que los dos editéis, puláis e imaginéis, y por eso una conversación puede ser eléctrica por el móvil y normalita tomando un café, o al revés. Si llevas un par de semanas escribiéndote y va bien, propón quedar. Si la chispa de la pantalla no sobrevive a la mesa, es habitual y a menudo tiene arreglo, y química por mensaje pero no en persona explica por qué.
Dónde encaja IF: para el crush al que todavía no puedes escribir
A veces el problema no es qué escribir. Es si puedes escribir. Tu crush tiene pareja, o la tienes tú. O simplemente el momento no es el adecuado: se va un año al extranjero, o solo os habéis hablado desde lados opuestos del aula.
IF nació para esos sentimientos. Te deja ser sincero sobre lo que sientes, sea cual sea la situación de cada uno y sea quien sea la persona de la que te has enamorado. Cuando los dos estáis solteros y esa persona ya usa IF, tu apertura es un Like, y se abre un chat cuando lo acepta. Si uno de los dos está con alguien, o tu crush no está en IF, lo que toca es un IF: una nota sellada de 250 caracteres o menos. Puedes encontrarte con esa persona por Swipe, o buscarla en Buscar con un email, un número o un usuario de Instagram que te haya dado; buscar nunca avisa a nadie.
Un IF solo se abre cuando los dos estáis solteros. Hasta entonces, lo máximo que puede saber es que hay un IF esperando, nunca quién lo escribió ni qué dice. Para alguien que aún no está en IF, un IF dirigido a su email le lleva una única invitación breve; uno dirigido a un número de teléfono o a un usuario de Instagram no activa nada y guarda su sitio en silencio por si algún día se registra. El primer IF que envías no cuesta nada, y la página de membresía explica qué añaden los planes.
Piénsalo como el mensaje que enviarías si el momento fuera el adecuado: escrito ahora, mientras sientes cada palabra, y abierto cuando de verdad pueda empezar algo.
Preguntas frecuentes
¿Cómo empiezas una conversación con tu crush por mensaje?
Abre con algo concreto —un momento que compartisteis, una pregunta sobre algo que le importa o un plan pequeño— y termina con una pregunta fácil. Que ocupe una línea o dos. Lo concreto le gana a lo ingenioso siempre.
¿Qué no deberías escribirle a tu crush?
Evita un «hola» a secas, las frases prestadas, el sarcasmo que pueda sonar a borde, una lista de preguntas y una retahíla de mensajes antes de que haya contestado. Si quieres decirle lo que sientes, dale su propio mensaje meditado.
¿Está bien escribirle a tu crush todos los días?
Si responde con ganas y también inicia conversaciones, sí. Si estás sosteniendo tú todos los intercambios, afloja y deja espacio para que se acerque. Un buen ritmo se siente compartido, no mantenido.
¿Qué le escribes a un crush con el que no hablas desde hace siglos?
Dale un motivo al mensaje: una canción, un recuerdo o una noticia que te hizo pensar en esa persona. Que sea ligero, sin la larga disculpa por el silencio, y haz una pregunta fácil.
Escríbele al crush al que puedes escribir, y que sea concreto y verdadero. Para el que todavía no puedes escribir, redáctalo en un IF y déjalo esperando a que el momento esté de tu lado.