Salir con alguien que tiene hijos: lo que debes saber antes

Entrada n.º 027 ·

Al anochecer, en un patio trasero con aire hogareño, dos hombres de poco más de treinta años que empezaron a salir hace poco están sentados muy juntos en una banca desgastada y se ríen con dos amigos de su edad mientras toman algo; un scooter infantil y unas botitas de lluvia junto a la puerta trasera dejan ver que uno de ellos es papá. Todos visten ropa cómoda de fin de semana —jeans, playeras lisas, una camisa de franela abierta—, sin letras ni logotipos visibles, y una cobija rosa intenso les cubre las rodillas; el ambiente es cálido y discretamente esperanzador.

Por El equipo de IF

Salir con alguien que tiene hijos puede ser igual de romántico que salir con cualquier otra persona, pero desde la primera cita es otro tipo de relación. Sus hijos van primero, su tiempo gira en torno a llevarlos y recogerlos de la escuela y a los fines de semana de custodia, casi siempre hay un ex que seguirá en su vida para siempre, y todo va más despacio. Antes que nada, vale la pena saber tres cosas. Quedar después de un hijo no significa ser plato de segunda mesa. Conocer a los niños debería esperar a que tengan una relación exclusiva y estén seguros. Y tu papel es ser un adulto de confianza, nunca alguien que reemplace a su mamá o a su papá. La verdadera pregunta no es si te gustan los niños, sino si quieres esta vida, con estas personas en ella.

Si tú no tienes hijos, quizá te preguntes si esto te queda grande, o si tus dudas te hacen mala persona. No es así. Salir con alguien que es mamá o papá es una decisión más grande de lo que parece, y tomártela en serio es un gesto de cariño hacia todos, sobre todo hacia los más pequeños, que no eligieron nada de esto. Si quien tiene hijos eres tú, salir con alguien siendo mamá o papá soltero está escrito para ti.

A veces lo difícil es el momento: puede que la persona que te gusta siga con la mamá o el papá de sus hijos, o que seas tú quien tiene pareja. Que te guste de todos modos es honesto, y no tienes nada de qué avergonzarte. Lo único que queda descartado es la infidelidad y la mentira. IF, la app de citas para todos, está del lado honesto de esa línea: ahí no puede empezar ninguna conversación mientras alguno de los dos tenga pareja, pero puedes decir lo que sientes desde ya, en un mensaje sellado que espera hasta que ambos estén solteros.

Qué cambia cuando la persona con la que sales tiene hijos

Casi todos los ajustes son prácticos antes que emocionales.

  • El tiempo se planea; la espontaneidad casi no existe. Las citas se acomodan a las niñeras, la hora de dormir y el calendario de custodia, y un sábado libre puede quedar apartado con dos semanas de anticipación.
  • Los planes se caen. Una fiebre, un día sin clases por mal clima o una niñera que cancela a las seis de la tarde bastan para arruinar la noche, y nadie tiene la culpa.
  • La disponibilidad va por rachas. Con custodia compartida, puede que se vean mucho una semana y muy poco la siguiente.
  • Todo va más despacio. Una mamá o un papá tiene más que proteger, así que presentarte a sus amigos, a su familia y, sobre todo, a sus hijos llega más tarde.

Nada de esto significa que tenga menos interés. Es cómo está organizada su semana, no un juicio sobre ti.

Sus hijos van primero, y eso es una buena noticia

Cualquier mamá o papá con quien valga la pena salir va a poner a sus hijos antes que a ti, y así debe ser. Alguien que cancela una cena porque a su hijo de ocho años le da miedo una tormenta te está mostrando cómo trata a las personas que quiere.

La diferencia que importa es entre quedar después de los niños y quedar al final de la lista. Si va en serio contigo, va a seguir haciéndote un espacio, aunque sea pequeño: comer juntos todos los miércoles, una llamada cuando los niños ya se durmieron. Quien nunca te hace espacio, te mantiene en secreto mucho después de que tengan una relación exclusiva o solo te busca cuando los niños no están quizá todavía no esté listo para una relación, y eso tiene que ver con su momento, no contigo.

Preguntas que debes hacerte antes de que la relación se ponga seria

Al principio, sales con una persona. Si la relación dura, te integras a un hogar. Antes de llegar a ese punto, sé honesto contigo sobre algunas cosas.

  1. ¿Quiero niños en mi vida, y niños de estas edades? Niños pequeños, adolescentes e hijos ya adultos son tres situaciones muy distintas.
  2. ¿Puedo ser un adulto importante sin ser quien manda? Durante mucho tiempo, quizá siempre, las reglas y la disciplina se quedan en manos de sus papás.
  3. ¿Puedo vivir con su ex en segundo plano para siempre? No tolerarlo unos meses: aceptarlo durante años.
  4. ¿Quiero tener hijos propios? Si esa persona ya no quiere más y tú sueñas con un bebé, te enfrentas al mismo callejón sin salida que al salir con alguien que no quiere hijos, con más personas afectadas.
  5. ¿Podría encantarme esta vida aunque no gire en torno a mí? Cumpleaños repartidos entre dos casas, vacaciones negociadas con meses de anticipación.

Si alguna de tus respuestas es un no rotundo, es más amable decirlo ahora que cuando los niños ya sepan tu nombre. Distinguir las necesidades de las preferencias es todo un arte, y qué buscar en una pareja puede ayudarte a ordenarlas.

Salir con una mamá soltera o un papá soltero

Ninguna mamá ni ningún papá encaja en un molde, y cómo se reparten el cuidado de los hijos importa más que si es mamá o papá.

Salir con una mamá soltera

Si es ella quien se encarga principalmente de los niños, quizá el tiempo libre sea lo más escaso en su vida. Lo que funciona es la constancia, la flexibilidad —una cita que se muda a su sillón cuando la niñera cancela— y el respeto a su criterio sobre cuándo conoces a sus hijos. No intentes ganarte el papel de papá o mamá. Preséntate como una buena pareja y deja que todo lo demás llegue después, si es que llega.

Salir con un papá soltero

Si es él quien se encarga principalmente de los niños, aplica lo mismo; si comparte la custodia, cuenta con semanas muy ocupadas con los niños y semanas más tranquilas sin ellos. No des por hecho que sus hijos necesitan una nueva figura parental, ni que él la esté buscando; muchas mamás y papás solteros buscan pareja, no a alguien que reemplace a la mamá o al papá de sus hijos.

Salgas con quien salgas, hay cosas que no cambian. Muchos papás y mamás se han topado con gente que trataba a sus hijos como un obstáculo, así que un cariño constante y natural hacia su vida tal como es vale muchísimo. Cuidado con convertirte poco a poco en quien organiza a toda la familia: ayudar es lindo cuando nace de ti, no cuando se vuelve el precio de la relación. Sobre todo, esa persona conoce a sus hijos y tú todavía no. Deja que marque el camino.

El ex viene incluido en el paquete

Si la mamá o el papá de los niños sigue presente, no solo sales con tu pareja: entras en un acuerdo de largo plazo entre dos personas que comparten hijos. La versión más sana es aburrida: entregas a horas fijas, mensajes cordiales, cero dramas. Tu papel es dejar que siga siendo así de aburrida.

  • Pregunta cómo se organizan para la crianza compartida y respétalo. Conocer el calendario ayuda; pedirle a tu pareja que limite el contacto con su ex, no.
  • Nunca critiques a su ex frente a los niños, y ten cuidado al hacerlo frente a tu pareja: quizá necesite desahogarse sin que tú te sumes.
  • No te metas en discusiones sobre dinero, horarios o crianza. Estás ahí para apoyar a tu pareja, no para negociar en su nombre.
  • No compitas. Su historia en común es real, y no es una amenaza para ti. Es de donde vienen los niños.

Algunas situaciones ameritan una conversación tranquila cuanto antes: un ex abiertamente hostil que te arrastra al conflicto, o una pareja que todavía siente algo por su ex. Esos sentimientos son humanos; lo importante es que puedan hablar de ellos con honestidad.

Cuándo conocer a los hijos de tu pareja

Más tarde de lo que te gustaría, y cuando tu pareja lo decida. No hay un número de meses universal, pero sí buenas señales: tienen una relación exclusiva, los dos se ven juntos dentro de un año y los niños ya no siguen sacudidos por la separación, porque una relación nueva que llega demasiado pronto es un cambio más que tienen que asimilar. Los niños pueden encariñarse rápido, y las parejas que aparecen y desaparecen pueden enseñarles que los adultos se van. Esperar los protege a ellos, y también a la relación.

Está bien preguntar, con tacto, cómo ve tu pareja el tema de las presentaciones. “No hay prisa; solo tengo curiosidad de saber cómo ves lo de que yo conozca a los niños” es una pregunta razonable después de unos meses. Presionar para fijar una fecha, no. Y si quiere conocerte bien antes de que te acerques siquiera a sus hijos, agradécelo: esa precaución es justo lo que mantiene a salvo a los niños.

Cómo debería ser el primer encuentro

  • Que sea breve y relajado: una hora en el parque o una pizza, con algo que hacer para que nadie tenga que forzar la plática.
  • Deja que tu pareja decida cómo te presenta, y usa las mismas palabras que use.
  • Con calma con las muestras de cariño. Tomarse de la mano frente a los niños puede esperar.
  • Olvídate del regalo espectacular. A los niños se les gana con amabilidad; los sobornos los ponen desconfiados.
  • Deja que ellos se acerquen: pregúntales por eso que les encanta y escucha. Un niño que te ignora el primer día solo está tratando de averiguar quién eres.

Qué no hacer

  • No los regañes ni los castigues, aunque un niño sea grosero. Una guía universitaria para familias ensambladas señala que los niños no ven como papá o mamá ni siquiera a un padrastro o una madrastra hasta que se crea un vínculo, y tú ni siquiera lo eres. Deja que se encargue su papá o su mamá, y comenta después lo que te haya molestado.
  • No les preguntes a los niños por su otro papá o mamá, ni des tu opinión sobre esa persona.
  • No te quedes a dormir cuando los niños estén en casa hasta que los dos se sientan seguros y ellos hayan tenido tiempo de acostumbrarse a ti.

Tu papel: un adulto de confianza, no un reemplazo de sus papás

Lo más útil que puedes ser en la vida de un niño es otro adulto confiable: alguien que llega cuando dice que va a llegar, que es cariñoso sin presionar y que nunca lo pone a elegir. Los niños a menudo sienten lealtad hacia el papá o la mamá que no está, y pueden resentir el cambio mucho antes de tener una opinión sobre ti. Eso suele suavizarse con tiempo y paciencia, y rara vez esforzándose de más.

La edad cambia todo esto. Los adolescentes pueden mantenerte a distancia durante años, y eso puede ser sano. Los hijos ya adultos pueden ponerse protectores con su mamá o su papá tras un divorcio o la muerte de su pareja, y merecen la misma paciencia. Si a una familia le está costando el cambio, hablarlo con alguien puede ayudar a que todos digan en voz alta lo que necesitan.

Cuando te sientes fuera de lugar

En algún momento seguramente lo vas a sentir: los chistes locales de los que no formas parte, el domingo a solas porque es su fin de semana con los niños, una punzada de celos hacia un niño de siete años que jamás admitirías. Es normal, y no te hace una mala pareja. Solo se vuelve un problema cuando dejas que se note en lo que haces: ponerte de malas, competir por la atención, pedirle a tu pareja que elija.

Di lo que necesitas sin rodeos —“Te extraño en las semanas que estás con los niños. ¿Seguimos comiendo juntos los miércoles?”— y arma una vida plena propia para las semanas en que no se ven. Que te pidan cuidar a los niños, o hacer de papá o mamá, antes de que los niños siquiera te conozcan es otra cosa. Esa conversación hay que tenerla, con honestidad y pronto.

Cuando la mamá o el papá que te gusta todavía tiene pareja

Si la persona con hijos de la que te enamoraste todavía comparte casa y vida en pareja con la mamá o el papá de sus hijos, aún no está soltera. Eso no hace que tus sentimientos sean menos reales. Empezar algo a espaldas de alguien estaría mal: la infidelidad y la mentira lastiman a las personas, también a los niños. Si ya se separaron, salir con alguien separado pero no divorciado habla de esa etapa intermedia.

Puedes decírselo, y la honestidad emocional es un acto de valentía. Pero abrirte así tiene sus riesgos: pone a esa persona en un aprieto dentro de una familia de la que todavía forma parte, puede desestabilizar a todos a su alrededor y no tiene marcha atrás. Quizá te convenga más enviar un IF, para que, si algún día los tiempos coinciden, ya estés ahí para demostrarle cuánto te ha gustado siempre. Hoy no le pide nada a nadie: en IF no puede empezar ninguna conversación mientras alguno de los dos tenga pareja.

Y si eres tú quien tiene pareja, también puedes enviar uno. Tener IF no es ser infiel, y nada se abre hasta que ambos estén solteros. ¿Persona correcta, momento equivocado? Espérala en IF.

Dónde encaja IF

IF es la app de citas para todos, con pareja o sin ella, pensada para que puedas decir lo que sientes sin importar el momento. Dos personas solteras la usan como cualquier otra app de citas: un Like aceptado abre un chat. El campo opcional Hijos permite que mamás y papás indiquen desde el principio “Tengo, quiero más” o “Tengo, no más”, así que muchas veces puedes saber por el perfil, antes de la primera cita, si una familia sigue creciendo o ya está completa.

En los planes de pago puedes marcar Hijos como Necesidad o como Deseo; si salir con alguien que tiene hijos te parece perfecto, no lo conviertas en una Necesidad. Ni siquiera una Necesidad deja nunca fuera a nadie, y necesidades y deseos en una relación explica por qué.

Enamorarte de una mamá o un papá en cuya vida todavía no te toca entrar es uno de los sentimientos más difíciles de cargar, y un IF le da un lugar adonde ir. Dice lo que sientes en un mensaje privado y sellado de hasta 250 caracteres, tenga pareja esa persona o la tengas tú, y lo guarda hasta que ambos estén solteros. Si tú estás soltero y esa persona queda soltera, tienes 24 horas para revelarlo, o puedes dejar que caduque; si eres tú quien tiene pareja y la otra persona está soltera, se revela cuando te marcas como soltero. Una vez revelado, esa persona decide si lo acepta, y aceptarlo abre un chat con tu IF como primer mensaje.

Si está en IF, puede que reciba un aviso de que hay un IF esperándola, pero nunca de quién lo envió ni de lo que dice. Si no está, un IF enviado al correo que te dio genera un solo correo breve de invitación, y uno enviado a un número de teléfono o a un usuario de Instagram simplemente espera. Aun así, la gente puede deducirlo por el contexto, así que tú decides.

Tu primer IF es gratis, y cómo funciona un IF explica todos los casos. Dilo una vez, sintiendo cada palabra, y sigue con tu vida mientras espera. Si algún día los tiempos coinciden, puede llevarte justo a donde siempre debiste estar, y a una familia donde hay lugar para ti.

Preguntas frecuentes

¿Es difícil salir con alguien que tiene hijos?

No es simplemente más difícil, sino distinto: menos espontaneidad, menos tiempo, más logística. Los planes se caen cuando un niño se enferma, y con custodia compartida puede que se vean mucho una semana y muy poco la siguiente. Nada de eso es un juicio sobre ti. A cambio, muchas veces tienes al lado a alguien que sabe lo que es el compromiso.

¿Cuánto tiempo hay que esperar para conocer a los hijos de tu pareja?

Hasta que tengan una relación exclusiva, los dos esperen que dure y los niños hayan tenido tiempo de adaptarse después de la separación: normalmente, al cabo de unos meses, y siempre cuando lo decida su mamá o su papá. Está bien preguntar cómo lo ve, pero no presionar para fijar una fecha. Cuando llegue el día, que el primer encuentro sea breve, relajado y sin presiones.

¿Es una señal de alerta que no quiera presentarme a sus hijos?

Al principio, no; la precaución es lo propio de una mamá o un papá responsable. Empieza a preocupar si llevan mucho tiempo con una relación exclusiva, no sabe decirte cuándo ni por qué no, y además te mantiene al margen del resto de su vida.

¿Puedes salir con alguien que tiene hijos si tú no quieres tenerlos?

Puedes, pero sé honesto contigo: no querer tener hijos y no querer niños en tu vida son cosas distintas. Si crees que te costaría compartir a tu pareja con sus hijos sin resentirlo, es más amable decirlo pronto.

¿Y si la mamá o el papá que me gusta sigue con su pareja?

Tus sentimientos son honestos, y no tienes nada de qué avergonzarte; lo único que queda descartado es la infidelidad y la mentira. Puedes decírselo, pero eso implica riesgos reales dentro de una familia. Quizá te convenga más enviar un IF sellado, que solo se abre si ambos están solteros, para que, si algún día los tiempos coinciden, ya estés ahí.

Ve despacio, sé amable y deja que la familia te haga espacio a su ritmo. Deja clara en tu perfil de IF tu postura sobre los hijos, y si esa mamá o ese papá en quien no dejas de pensar todavía no está soltero, di lo que sientes en un IF y deja que espere el día en que sus tiempos coincidan.