Cuando a ti y a una amiga les gusta la misma persona
Entrada n.º 208 ·

Por El equipo de IF
Si a ti y a una amiga les gusta la misma persona, habla con ella antes de que cualquiera de las dos dé un paso. Sé honesta sobre la intensidad de lo que sientes, acuerden que nadie va a actuar en secreto y recuerda que la persona que les gusta a las dos también tiene voz y voto: no es un premio que se reparta entre ustedes. La mayoría de las amistades sobreviven a esto cuando se maneja con transparencia. Las que se rompen suelen romperse por el secreto, no por el flechazo en sí.
Es un enredo sorprendentemente común, y puede sentirse insoportable: dos de las personas que más quieres, atrapadas en un triángulo incómodo. Tus sentimientos son honestos, y los de tu amiga también. IF nació para los sentimientos honestos que vienen con complicaciones. Sea cual sea tu situación sentimental y de quien te hayas enamorado, te permite decir lo que sientes y actuar cuando llegue el momento, sin hacer a un lado a nadie mientras tanto.
Este es uno de los flechazos que más nacen dentro de un grupo de amigos, y uno de los más fáciles de arruinar. Si tu amiga ya salió con esa persona, salir con la ex de una amiga es la guía más cercana.
Por qué pasa tan seguido
Tú y tus amigas comparten los mismos lugares, la misma gente y, a menudo, los mismos gustos, así que sería raro que sus flechazos nunca se cruzaran. Muchos romances nacen justo de estos círculos: en una investigación dirigida por Danu Anthony Stinson, cerca de dos tercios de los estudiantes dijeron que su relación más reciente había empezado como amistad.
También hay algo más sutil en juego. En un estudio de citas rápidas de Skyler Place y sus colegas, las personas se interesaban más por quienes habían visto tener éxito con alguien más, un efecto que los psicólogos llaman copia de elección de pareja. Cuando tu amiga se entusiasma con alguien, una parte de ti también empieza a ver a esa persona con otros ojos.
Nada de eso hace que los sentimientos de ninguna de las dos sean menos reales. Solo explica por qué el triángulo es tan común y por qué ninguna de las dos es mala amiga por terminar dentro de él.
Empieza por la amistad, no por el flechazo
La conversación que más importa no es con la persona que les gusta a las dos. Es con tu amiga, y va antes de que alguien mande un mensaje, coquetee o invite a salir a alguien. Elige un momento tranquilo y dilo sin rodeos:
«Esto es un poco incómodo, así que lo voy a decir tal cual. Creo que a las dos nos gusta Sam. No quiero que se vuelva algo raro entre nosotras, así que ¿podemos hablarlo bien antes de que cualquiera haga algo?»
Escucha tanto como hablas. Puede que descubras que lo de ella es más leve de lo que pensabas, o mucho más profundo. En cualquier caso, las dos se sentirán más tranquilas por haberlo dicho en voz alta. Si quieres pensarlo primero con alguien neutral, contarle a una amiga sobre tu flechazo te puede ayudar a elegir con quién.
Si tu amiga se lo toma mal
A veces la primera reacción es de dolor o de defensa, sobre todo si siente que se lo ocultaste. No discutas en el momento. Dile que entiendes que es mucho, que acudiste a ella primero porque la amistad te importa, y propón retomarlo en un día o dos. La mayoría de la gente se suaviza cuando pasa la sorpresa.
Cómo decidir qué pasa después
No hay una fórmula perfectamente justa, pero sí preguntas justas que pueden resolver juntas:
- ¿Quién siente algo más fuerte, y desde hace más tiempo? Un flechazo de dos semanas y uno de dos años no son lo mismo.
- ¿La persona ha mostrado alguna preferencia? Si claramente ha estado buscando a una de ustedes, eso pesa más que cualquier cosa que las dos acuerden.
- ¿Hay algún antecedente? Si una de ustedes ya salió una vez con esa persona, el panorama cambia.
- ¿Cómo llevaría cada una, de verdad, ver a la otra salir con esa persona? «No pasa nada» muchas veces no es cierto.
Luego elijan un camino, juntas:
- Una de las dos se hace a un lado. A veces la respuesta se vuelve obvia en cuanto se dice, y la otra se siente aliviada en lugar de herida.
- Las dos se hacen a un lado. Si la amistad importa más que cualquiera de los dos flechazos, es una decisión real y honorable.
- Las dos se mantienen honestas y dejan que la persona elija. Si cada una quiere decir algo, acuerden las reglas: nada de movimientos secretos, nada de hablar mal de la otra y nada de presionar a quien está en medio.
Decidan lo que decidan, pónganlo en palabras. Los acuerdos vagos como «a ver qué pasa» son justo donde crece el resentimiento.
Si elige a una de ustedes
Si te elige a ti
Díselo tú misma a tu amiga, pronto, con cariño y en privado. No dejes que se entere por el grupo ni que lo vea primero en línea. Después dale su espacio y no esperes que te celebre de inmediato.
Si elige a tu amiga
Está permitido que duela. Toma distancia si la necesitas y dilo con honestidad en lugar de desaparecerte sin explicación. Puedes alegrarte por tu amiga y estar triste por ti en la misma semana. Si vas a seguir viendo a la persona que te gustaba, seguir siendo amiga de alguien que te gusta tiene consejos prácticos, y si a tu crush le gusta alguien más aborda el sentimiento en sí.
Si tú eres a quien las dos quieren
A veces descubres que tú eres la persona en medio. No le debes a ninguna de las dos una decisión con fecha límite, y mucho menos un concurso. Sé honesta con cada una, por separado y con cariño, sobre lo que sientes, y no dejes que ninguna se convierta en mensajera de la otra. Tu elección es tuya, y también lo es no elegir a nadie por ahora.
Qué es lo que de verdad rompe amistades aquí
- Dar un paso después de haber acordado no darlo.
- Hablar mal de tu amiga frente a la persona que les gusta a las dos.
- Usar a tu amiga para acercarte —la presentación, la invitación— y luego dejarla fuera.
- Llevar la cuenta después y sacarlo a relucir en cada discusión durante años.
Cada una de esas cosas es una forma de secreto o de competencia. La honestidad es lo único que protege de manera confiable ambas relaciones a la vez.
Dónde encaja IF: honestas con esa persona, justas con tu amiga
El acuerdo al que llegues con tu amiga importa más que cualquier mensaje que envíe cualquiera de las dos, y IF está hecho para respetarlo. En IF, un flechazo que nació en su círculo compartido se puede escribir con honestidad, por quien sea, sobre quien sea, tenga pareja o no, y luego esperar al momento justo para actuar, en vez de hacerlo a las carreras.
Supongamos que las dos acuerdan ser honestas y dejar que la persona que les gusta elija. Si esa persona no tiene pareja y tiene IF, y ustedes dos también están solteras, cada una puede mandar un Like, y el chat se abre solo con la que esa persona acepte, si acepta a alguna. Si está saliendo con alguien, o una de ustedes lo está, la versión honesta es un IF, de 250 caracteres como máximo, que queda sellado hasta que quien lo manda y quien lo recibe estén solteros, para que nadie esté persiguiendo a nadie mientras hay una pareja de por medio. Algo como: «Me gustas desde la noche de trivia que perdimos por un solo punto. No quiero poner a nadie en una situación incómoda. Si algún día sientes lo mismo, me encantaría saberlo».
Lo que acuerden, cúmplanlo. Mandar un IF después de prometerle a tu amiga que te ibas a contener sería una mentira, y ningún sellado lo hace justo. Un IF es para decir la verdad, no para llegar primero.
Si la persona ya usa IF, puede que le avisen que algo la espera, pero no quién lo mandó ni con qué palabras hasta que se abra. Cuando se abra, la elección es suya, que es justo donde debe estar.
Para leer primero cómo funciona todo, prueba cómo funciona un IF; tu primer IF no te cuesta nada. Después di lo que es verdad y deja que la persona en medio decida, sin presión.
Preguntas que la gente hace
¿Está mal que te guste la misma persona que a tu mejor amiga?
No. No eliges quién te atrae, y los flechazos que se cruzan son comunes entre quienes comparten la vida. Lo que sí eliges es cómo manejarlo, y manejarlo con transparencia es lo que evita que salga mal.
¿Quién debería hacerse a un lado si a dos amigas les gusta la misma persona?
No hay una regla. Suele ayudar sopesar quién siente algo más profundo y desde hace más tiempo, y si la persona ha mostrado preferencia. A veces la respuesta más justa es que las dos se hagan a un lado. La peor respuesta es no decidir nada y luego actuar de todos modos.
¿Y si a la persona le gusto yo, no mi amiga?
Entonces tienes una decisión que tomar y una conversación que tener con tu amiga antes de que empiece nada. Muchas amistades sobreviven a esto cuando la amiga se entera primero y se siente respetada, no reemplazada.
¿Puede sobrevivir una amistad a que les guste la misma persona?
Muy seguido, sí. Las amistades suelen romperse por movimientos secretos y acuerdos rotos, no por el sentimiento. Dilo en voz alta, acuerden qué sigue y cumple tu palabra.
La persona que les gusta a las dos no es un premio, y tu amiga no es una rival. Hablen primero, cumplan su palabra y, si no es el momento, guarda lo que sientes en un IF y deja que espere sin que nadie salga herido.