Citas a los 40: cómo volver a salir cuando tienes un pasado
Entrada n.º 025 ·

Por El equipo de IF
Las citas a los 40 funcionan mejor cuando tratas tu historia como información y no como un lastre. A estas alturas sabes mucho mejor que a los 25 lo que necesitas, tienes menos paciencia para los juegos de adivinar, y lo mismo le pasa a casi todo el que vas a conocer. En la práctica, eso significa decidir qué buscas antes de empezar, poner pronto las cartas importantes sobre la mesa —un divorcio, los hijos que tienes o que aún esperas tener—, quedar en persona cuanto antes en vez de pasarte semanas intercambiando mensajes, y juzgar a la gente por cómo te trata, no por cómo queda sobre el papel.
Si vuelves a esto después de un matrimonio, de una relación larga o de una década dedicada a todo lo demás, y todo el asunto te parece un poco absurdo —las apps, el vocabulario, la etiqueta de quién escribe primero—, no vas con retraso ni estás solo. Mucha gente está soltera a los 40: unos por primera vez en veinte años y otros durante casi toda su vida adulta. Esta guía es para unos y otros.
Salir con un pasado también trae sentimientos que no encajan con un nuevo comienzo: la atracción por alguien de hace años, o la debilidad por una persona que sigue con otra. Las dos cosas son normales, y no hay nada de qué avergonzarse. IF, la app de citas que creamos para sentimientos como estos, les hace sitio: las personas solteras pueden darse Like, y un Like aceptado abre un chat; cuando alguno de los dos tiene pareja, no puede abrirse ninguna conversación, pero aun así puedes decirlo en un IF sellado que espera hasta que los dos estéis solteros.
Qué cambia cuando empiezas a tener citas a los 40
Menos de lo que temes, y más de lo que admiten casi todos los consejos. Los sentimientos son los mismos que a los 25: los nervios antes de una primera cita, el pequeño subidón cuando alguien te contesta. Lo que ha cambiado es todo lo que los rodea.
- Casi todo el mundo tiene un pasado. Muchas de las personas que conozcas estarán divorciadas, separadas, viudas o recién salidas de una relación larga, y bastantes estarán criando a sus hijos con una expareja.
- El tiempo escasea más. El trabajo, los hijos, unos padres que se hacen mayores y las amistades que llevas años cultivando se disputan las mismas pocas tardes libres.
- Te conoces mejor. Has vivido con alguien, o has decidido no hacerlo, y tienes más claro con qué puedes vivir y con qué no.
Nada de esto empeora las citas. Las hace más honestas, y eso, sin hacer ruido, es una de las mejores cosas de tener citas a los 40.
Ten claro lo que quieres antes de buscar
Antes de abrir una sola app o de aceptar que te presenten a alguien, sé honesto contigo mismo sobre lo que buscas y sobre si estás preparado para ello. Estar preparado importa más de lo que parece: en una serie de estudios, las personas que se sentían más preparadas para comprometerse estaban más comprometidas con su relación y tenían menos probabilidades de romper. Si hace seis semanas que saliste de un matrimonio, puede que te sientas solo más que preparado, y desde dentro las dos cosas se parecen de forma alarmante. Si el duelo o la separación todavía duelen, hablar con alguien puede ayudarte a distinguirlas, y nuestra guía sobre tener citas después de un divorcio profundiza en cuándo empezar.
Después, concreta. Unas pocas preguntas hacen casi todo el trabajo:
- ¿Quieres una pareja con la que construir una vida, alguien con quien compartir fines de semana y vacaciones, o algo más ligero por ahora? Las tres opciones son legítimas. El daño llega cuando se confunden.
- ¿Quieres hijos, más hijos o ninguno? ¿Y saldrías con alguien que ya los tenga?
- ¿Querrías vivir juntos, casarte o que cada uno siga en su casa? Algunas personas de cuarenta y tantos quieren una pareja, no un hogar compartido.
- ¿Cuáles son las dos o tres cosas en las que no puedes ceder, y cuáles de tus antiguas normas no eran más que preferencias?
Esa última pregunta merece pensarse con calma. A los 25, la lista suele ir de estatura, trabajo y gustos musicales. A los 40, la lista que importa es más corta y más exigente: amabilidad bajo presión, honestidad con el dinero, cómo se comporta alguien cuando se equivoca. Nuestra guía sobre qué buscar en una pareja te ayudará a separar un tipo de lista del otro.
Citas con historia: exparejas, hijos y personas de tu pasado
Esto es lo que de verdad distingue las citas a los 40. No empiezas con una página en blanco. Conoces a una persona con su propia historia, y a ella le pasa lo mismo contigo.
Habla de tu ex poco y con justicia
Tu última relación saldrá a relucir, y es bueno que salga. La clave está en la proporción. Una o dos frases, dichas sin amargura, demuestran que has hecho las paces con ello: «Estuvimos casados doce años, nos fuimos distanciando y ahora criamos a nuestros hijos juntos y nos va bien». Un relato de cuarenta minutos sobre quién tenía razón demuestra lo contrario. Fíjate en lo mismo en la otra persona. Alguien que todavía habla de su ex con una rabia a flor de piel, o que no tiene del todo claro si su matrimonio ha terminado, quizá aún no tenga sitio para ti. Si te gusta de todos modos, no tienes por qué presionar ni marcharte: si en IF todavía figura como en pareja, un IF puede decirlo ya y esperar hasta que los dos estéis solteros. Y si se describe como separado, merece la pena entender qué significa realmente estar separado pero no divorciado antes de enamorarte.
Si compartes la crianza
Los hijos cambian la logística, no tu derecho a tener una vida. Di pronto que los tienes, porque quien lo vea como un motivo para no seguir merece saberlo antes de la segunda copa, no en la quinta cita. Sé claro con tu agenda: «Estoy libre un fin de semana sí y otro no, y casi todos los miércoles» no tiene nada de poco romántico. Es útil. Encontrarás más, incluido cuándo presentar a una nueva pareja, en nuestra guía sobre tener citas siendo madre o padre sin pareja.
Cuando la persona adecuada es alguien que ya conoces
A los 40, la persona más interesante de tu horizonte a veces no es ninguna desconocida. Es ese amigo de la universidad que vuelve a estar soltero, la compañera con la que perdiste el contacto cuando acabó un trabajo, la persona que conociste en una boda hace diez años, cuando uno de los dos tenía pareja. Las vidas cambian, y quien no estaba disponible a los 30 puede estarlo a los 45.
Reencontrarse puede ser precioso, siempre que se haga con cuidado. Usa solo los datos de contacto que esa persona te dio, envía un mensaje y no cinco, y toma el silencio como una respuesta y un no como definitivo. Si los dos estáis solteros y ya está en IF, ese único mensaje puede ser un Like. Si aún no está en IF, puedes enviar un IF a su dirección de correo: recibirá un único correo breve de invitación, y tu IF esperará al día en que se una. Nuestra guía sobre cómo reencontrarte con quien se te escapó te cuenta qué decir.
El caso más difícil es cuando sigue con alguien, o no sabes si es así. Desear a esa persona no es desleal ni una tontería, y admitirlo es honesto. Lo que importa es quedarte en el lado honesto: engañar está mal, y mentir también. Puedes decírselo, y hay quien prefiere saberlo, pero abrirte así tiene sus riesgos: un mensaje caído del cielo aterriza en una vida que no ves y la pone en un compromiso. Probablemente te convenga más enviar un IF: en IF no puede abrirse ninguna conversación mientras alguno de los dos tenga pareja, así que se queda sellado hasta que los dos estéis solteros, y si algún día los tiempos encajan, estarás ahí para demostrarle cuánto te ha gustado siempre.
Dónde conocer gente a partir de los 40
Las apps de citas son un camino, no el único. Alrededor de uno de cada diez adultos estadounidenses con pareja conoció a su pareja actual a través de una web o una app de citas, según el Pew Research Center, una cifra que sube a uno de cada cinco entre los menores de 30. Muchos adultos con pareja empezaron su relación antes de que existieran las apps, así que la cifra se queda corta a la hora de medir lo que importan hoy para quien tiene citas pasados los 40, pero muchas relaciones siguen empezando gracias a los amigos, el trabajo, una afición compartida o la pura casualidad.
En las apps
Si las usas, hazlo con intención. Pasar perfiles sin fin tiene un coste: en una serie de estudios, la gente se volvía cada vez más propensa a rechazar cada nuevo perfil cuanto más tiempo seguía mirando, y la probabilidad de aceptar a alguien caía alrededor de un 27 % entre la primera opción y la última. Así que rellena bien tu perfil, di con palabras sencillas lo que buscas, mantén unas pocas conversaciones en vez de una docena y propón quedar en una semana o dos. Un café rápido te dice más que un mes de mensajes. También ayuda elegir una app que muestre en qué punto está cada uno: en IF, todo el mundo dice si está soltero o tiene pareja.
También es normal que acabe cansándote: en una encuesta de Pew a adultos estadounidenses publicada en 2020, quienes habían usado webs o apps de citas en el último año dijeron que la experiencia los había dejado más frustrados (45 %) que esperanzados (28 %). Tómate descansos. La gente que merece la pena conocer seguirá ahí.
Fuera de las apps
Los caminos que funcionaban antes de las apps siguen funcionando, y a los 40 tienen una ventaja: las personas que conoces llegan con contexto.
- Diles a tus amigos que te apetece que te presenten a alguien. La gente a menudo solo espera permiso, y la recomendación de un amigo es un filtro que ningún algoritmo puede igualar.
- Vuelve a algo que te encante —un coro, un club de running, una clase de idiomas, un equipo de fútbol sala— y ve con regularidad. La atracción suele crecer con el contacto repetido y fácil.
- Di que sí a la fiesta, a la boda, a la barbacoa del vecino. Muchas parejas empiezan justo donde se cruzan dos vidas corrientes.
Comparte tu historia en etapas, no toda de golpe
Una de las verdaderas habilidades en esta etapa de la vida es dosificar lo que cuentas: sin ocultar nada, pero sin soltarlo todo de golpe. Un orden aproximado que funciona para la mayoría:
- En tu perfil o primeros mensajes: si tienes hijos, si quieres tenerlos y qué buscas.
- En la primera o la segunda cita: el titular de tu historia —divorcio, viudez, una relación larga que terminó— en una frase, no en una saga.
- Cuando esté claro que la cosa va a algún sitio: la historia completa, cómo tenéis organizada la custodia y los límites prácticos, como dónde vives y si te mudarías algún día.
- Cuando ya vaya en serio: el dinero, la salud, cómo esperas que sean los próximos veinte años y conocer a los hijos del otro.
Queda en un sitio público, dile a un amigo dónde vas a estar, no envíes nunca dinero a alguien a quien no conoces en persona y confía en esa parte de ti que ha aprendido, a base de golpes, cómo es una señal de alarma. En IF, fíjate en la insignia opcional de selfie, y usa Reportar y Bloquear en cualquier perfil que te inquiete. Tienes mucho más en lo que apoyarte que a los 25. Aprovéchalo.
Tener citas a los 40 siendo mujer o siendo hombre
Casi todo lo que cuenta esta guía vale seas quien seas y busques a quien busques. Las preocupaciones no se reparten limpiamente por género, pero hay dos que salen una y otra vez.
Si sientes que las apps no funcionan
La preocupación: deslizar mucho y recibir muy pocas respuestas. Más cantidad casi nunca es la solución. Un perfil que muestre la vida que de verdad llevas, mensajes que respondan a lo que la otra persona ha escrito y no a su aspecto, y pasar más parte de tu semana donde la gente se conoce en persona te servirán más que otros cien deslizamientos. Sé tan abierto sobre tus hijos, tu pasado y tus intenciones como te gustaría que lo fuera contigo la persona con la que quedas.
Si sientes que el abanico se ha estrechado
La preocupación: que parte de la gente de tu edad busque a alguien más joven, y que el tema de los hijos salga antes que los entrantes. A veces las dos cosas son ciertas. Ninguna es un veredicto sobre ti. Ajusta tu rango de edad a lo que de verdad quieres y no a lo que crees que puedes conseguir, di claramente si los hijos forman parte de tu futuro y piensa que quien convierte tu edad en el titular te acaba de ahorrar una noche.
Juzga la relación, no la lista de requisitos
La mayor trampa de los 40 es la lista de requisitos que va construyendo la experiencia: nada de fumadores, nadie con hijos pequeños, nadie que se haya divorciado dos veces. Algunos de esos límites son sensatos. Pero lo que predice una relación feliz tiene que ver sobre todo con lo que pasa entre dos personas, no con lo que cada una aporta sobre el papel. Un estudio de aprendizaje automático con 43 bases de datos longitudinales de parejas concluyó que los predictores propios de la relación con más peso en su calidad eran cuánto compromiso crees que tiene tu pareja, el aprecio, la satisfacción sexual, cuán satisfecha crees que está tu pareja y el conflicto: todo cosas que solo se descubren pasando tiempo juntos.
Así que dale un segundo café a quien no encaja en tu plantilla. Los planes de pago de IF funcionan con ese mismo espíritu: divide tus preferencias en Necesidades y Deseos, y un perfil que no cumple una Necesidad baja mucho en tu baraja, pero nunca queda excluido. Luego fíjate en si te sientes valorado, en si cumple su palabra y en cómo va de verdad una discusión por una tontería. Esa es la lista que importa.
Dónde encaja IF
IF es una app de citas para todo el mundo, soltero o con pareja, construida sobre una idea que encaja con una vida con historia: deberías poder decir lo que sientes, sea cual sea el momento. A los 40, mucha gente está separada, recién soltera o en algún punto intermedio, y por eso ayuda que cada perfil de IF muestre un estado: soltero o en pareja. Es una declaración, no una verificación, pero hace que la conversación sobre qué significa «separado» empiece ya con una respuesta. Dos personas solteras pueden darse Like, y un Like aceptado abre un chat. En IF nunca se abre una conversación mientras alguno de los dos tenga pareja.
Cuando la persona en la que piensas es alguien de tu pasado, o alguien que todavía no está soltero, IF le da a ese sentimiento un lugar adonde ir. Si esa persona está en IF, la Búsqueda puede encontrarla por un correo electrónico, un número de teléfono o un usuario de Instagram que te haya dado. Nadie se entera de que la has buscado, y quien desactiva «Visible en búsquedas» simplemente no aparece, como si no estuviera en IF. Si alguno de los dos tiene pareja —tú también, si estás separado y aún no te ves listo para cambiar tu estado—, puedes enviar un IF: un mensaje privado y sellado de hasta 250 caracteres que solo se abre cuando los dos estéis solteros.
Y si aún no está en IF, puedes enviar un IF sea cual sea vuestro estado: si lo envías a un correo electrónico, genera un único correo breve de invitación, sin tu nombre ni tus palabras, y si lo envías a un número de teléfono o a un usuario de Instagram, no se envía nada en absoluto; simplemente espera por si algún día se une. Su tarjeta también ofrece Confiar en mutuos, un mensaje ya redactado que pide a los amigos que tenéis en común que le dejen caer que hay algo esperándole. Cómo funciona un IF cubre todas las situaciones.
Si esa persona está en IF, puede que se le avise de que hay un IF esperándola —nunca de quién lo envía ni de lo que dice hasta que se revela—, y a veces la gente puede adivinarlo por el contexto. Sabiendo esto, la decisión es tuya.
Dar Like, hacer Match y chatear es gratis, y tu primer IF también; la membresía cubre el resto. Para un sentimiento que llevas años guardando, escribir un IF requiere un poco de valor, y de eso se trata precisamente: queda dicho, no le pide nada a nadie hoy y se encarga de esperar mientras tú sigues con tu vida. Si algún día vuestras vidas coinciden, puede llevarte a donde siempre debiste estar.
Preguntas frecuentes
¿Es más difícil salir en los 40?
Distinto, más que más difícil. Hay menos personas que nunca hayan tenido pareja, y menos tiempo libre, pero muchas más de las que conoces saben lo que quieren y lo dicen, y eso ahorra meses de adivinanzas.
¿Son los 40 demasiado tarde para volver a tener citas?
No. Tanto si sales de un matrimonio como si llevas años soltero, no hay fecha límite para conocer a alguien. Si estás más cerca de los 50, nuestra guía sobre tener citas a partir de los 50 continúa donde termina esta.
¿Es normal estar soltero a los 40?
Sí. La gente está soltera a los 40 por todo tipo de motivos: un divorcio, la pérdida de su pareja, años dedicados al trabajo o a la familia, o simplemente no haber conocido todavía a la persona adecuada. No dice nada de lo que tienes que ofrecer.
¿Cuándo hay que decirle a una cita que tienes hijos?
Pronto: en tu perfil o en la primera conversación. Es un dato de tu vida, no una confesión. Presentarles una nueva pareja a tus hijos es otra decisión, y puede esperar hasta que la relación vaya claramente en serio.
¿Dónde encuentran pareja las personas de cuarenta y tantos?
A través de amigos, actividades, el trabajo y su entorno, además de las apps, y a veces gracias a alguien de su pasado que reaparece en el momento justo. Las apps amplían el abanico; los amigos aportan contexto. A la mayoría le va mejor combinando ambas cosas.
Tu historia no es algo por lo que tengas que pedir perdón. Es lo que te permite saber lo que quieres, así que dilo en IF: un Like para la persona soltera que conozcas este mes, y un IF para esa en la que llevas años pensando. ¿Persona adecuada, momento equivocado? Espérala en IF.