Señales de una estafa romántica: cómo protegerte

Entrada n.º 012 ·

En un sofá gastado de un piso compartido con mucha vida, una noche de fin de semana, tres amigos de poco más de veinte años se sientan muy juntos bajo la luz cálida de una lámpara; un chico con una camiseta lisa y desteñida inclina el móvil hacia los otros, con la pantalla fuera de la vista, mientras un amigo con una sudadera ancha y lisa levanta una ceja con picardía y el tercero, con una sudadera sencilla, se ríe; detrás de ellos hay un cojín rosa intenso y, sobre la mesa baja, tazas lisas sin ningún logotipo.

Por El equipo de IF

La señal más clara de una estafa romántica es que alguien a quien has conocido online, pero nunca en persona, te pida dinero: para prestárselo, para invertirlo, para pagar una tasa o para hacérselo llegar a otra persona en su nombre. Alrededor de esa petición están las demás señales: un cariño que llega demasiado deprisa, una excusa para no hacer nunca una videollamada ni quedar, presión para salir de la app de citas y una vida que trae una crisis de serie. Dos o tres juntas forman un patrón. No envíes nada más, cuéntaselo a alguien de confianza y reporta el perfil. Si ya has enviado dinero, llama primero a tu banco.

Si algo de un match te da mala espina, aunque sea un poco, hazle caso lo suficiente como para comprobarlo. Las estafas son una parte conocida de las citas online: en una encuesta del Pew Research Center a usuarios estadounidenses de apps de citas, cerca de la mitad dijo haberse topado con alguien que, en su opinión, intentaba estafarlos. Quienes están detrás de estas tramas trabajan con guiones y fotos robadas, y buscan a personas abiertas, amables y con ilusión. Ser un objetivo no dice nada de tu inteligencia, y abrirte al amor nunca es el error. El error es la mentira.

Esta guía va del dinero. Para una visión más amplia (tu perfil, tu ubicación, quedar con seguridad), empieza por nuestra guía de seguridad en las citas online. También ayuda saber qué necesita una estafa para funcionar: un desconocido, prisa y una forma de mover dinero. IF, la app de citas que hemos creado para todo el mundo, con o sin pareja, funciona justo al revés: una Búsqueda para encontrar a gente que ya conoces, mensajes sellados que esperan hasta que los dos estéis solteros y un chat, que solo se abre entre dos personas solteras, sin ninguna forma de enviar dinero.

Las señales de alerta de una estafa romántica

Salvo una petición de dinero, ninguna señal por sí sola demuestra nada. Hay personas reales que son tímidas delante de la cámara, que trabajan en el extranjero o que se enamoran hasta las trancas. Lo que delata una estafa es cómo se van sumando las señales y hacia dónde apuntan: primero a tu confianza, después a tu dinero.

En cómo te hablan

  • Intensidad antes de conocerte. A los pocos días ya hablan de almas gemelas y de un futuro juntos, mucho antes de poder conocerte de verdad. Este bombardeo de amor hace que dudar de ellos parezca una traición.
  • Contacto constante. Mensajes de buenos días todos los días y conversaciones larguísimas a cualquier hora. Para un estafador, ese es su trabajo.
  • Prisa por salir de la app. A los pocos mensajes quieren pasar a WhatsApp, Telegram o SMS, porque “casi nunca entran aquí”, y las herramientas para reportar de la app no pueden seguirte hasta allí. Te vendrá bien saber cuándo es seguro darle tu número a un match.
  • Secretismo. Te piden que todavía no se lo cuentes a tus amigos ni a tu familia, o te dicen que tu familia “no entendería” lo vuestro.

En su historia

  • Una vida que los mantiene lejos: una plataforma petrolífera, un destino militar, una misión médica en el extranjero; trabajos que explican por qué el encuentro siempre es el mes que viene.
  • Nunca ves su cara en directo. La cámara está rota, la cobertura es mala. Hasta una videollamada demuestra menos que antes, ahora que algunos estafadores usan filtros que cambian la cara.
  • Fotos demasiado perfectas, o muy pocas. Si lo que te preocupa es si esa persona existe siquiera, cómo saber si te están haciendo catfishing repasa cómo comprobar las imágenes.
  • Detalles que cambian. Su ciudad, su edad o su trabajo varían ligeramente con las semanas. Quien lleva varias vidas inventadas a la vez no consigue que todo le cuadre.

En lo que piden

  • Dinero en cualquier forma: un préstamo, un billete de avión, una factura de hospital, tasas de aduana, ayuda con una cuenta congelada.
  • Pagos difíciles de revertir: tarjetas regalo, criptomonedas, transferencias bancarias y envíos de dinero.
  • Ayuda para mover dinero o paquetes, como abrir una cuenta o reenviar el dinero que te mandan. Esto se llama hacer de mula de dinero, y puede convertirte a ti también en parte de un delito.
  • Tus datos: un código de un solo uso, una foto de tu pasaporte, las claves de tu banca online, fotos íntimas. Cualquiera de ellos puede convertirse en dinero más adelante.
  • Consejos de inversión que no pediste, especialmente sobre criptomonedas. Esa versión tiene su propio nombre.

Cómo se gana tu confianza una estafa romántica antes de pedirte nada

La mayoría de las estafas románticas siguen el mismo arco, y cada etapa parece totalmente normal vista desde dentro.

  1. El acercamiento. Un match en una app de citas, un mensaje simpático en redes sociales o un SMS que parece haber llegado a un número equivocado.
  2. El vínculo. Semanas, a veces meses, de atención diaria. Comparten “secretos”, preguntan por los tuyos y hablan de la casa, las vacaciones, conocer a tu familia.
  3. La pequeña prueba. Una tarjeta regalo porque su tarjeta bancaria está bloqueada, o un secreto que guardar. Un pequeño sí hace que el siguiente sea más fácil.
  4. La crisis. Una emergencia repentina con fecha límite: una detención, un hospital, una tasa para liberar una herencia. La urgencia está para que no pienses.
  5. La escalada. Un pago se convierte en varios y no dejan de aparecer nuevas tasas. Si dudas, primero se sienten heridos, luego se enfadan y después se desesperan.

Visto en conjunto, el propio arco es lo que la delata. Si una relación ya ha llegado a una crisis antes de que os hayáis visto nunca, ya sabes en qué historia estás.

Estafas de pig butchering o romance baiting: cuando el amor se convierte en una propuesta de inversión

Una estafa de pig butchering mezcla el romance con una inversión falsa. El nombre, traducido de una expresión china, describe el método: engordar al cerdo antes de la matanza. INTERPOL la llama ahora romance baiting («cebo romántico»), porque el nombre antiguo avergüenza a las personas a las que se dirige. Estas estafas pueden ser cortas y pueden empezar en una app de citas antes de pasar a un falso plan de inversión o de criptomonedas.

Puede no parecerse en nada a la estafa clásica, porque nadie te pide un regalo ni un préstamo: cada pago parece una inversión tuya. Resulta que a tu match, sin hacer ruido, le va muy bien invirtiendo en criptomonedas, oro o divisas, y después de días o semanas de conversaciones cariñosas se ofrece a enseñarte cómo. Te manda a una app o una web con aspecto profesional, te ayuda a hacer una primera inversión pequeña y te deja retirar un poco para demostrarte que funciona. El saldo de la pantalla sube, así que metes más. Cuando intentas sacarlo, primero hay que pagar un impuesto, una comisión o un “depósito de verificación”. El saldo nunca fue real. Fíjate en:

  • Un match que saca el tema de las inversiones sin que nadie le pregunte, a menudo con un mentor o un familiar que tiene información privilegiada.
  • Una plataforma a la que llegas a través de un enlace que te envía, y no una que hayas encontrado tú.
  • Pequeñas retiradas iniciales que funcionan y, después, comisiones cada vez mayores para liberar el resto.
  • Presión para invertir más antes de que se cierre una “ventana”, o para pedir un préstamo con tu casa o tu pensión como garantía.

La regla es corta: nunca aceptes consejos de inversión de alguien a quien has conocido en una app de citas. Una persona interesada en ti no necesita que abras una cuenta de trading.

Estafas en apps de citas que conviene conocer por su nombre

Las apps de citas atraen sus propias versiones del timo, porque reúnen justo lo que necesita un estafador: gente con ganas de conectar. Conviene reconocer cuatro a primera vista:

  • La trampa de la verificación. Un match te pide que “demuestres que eres real” leyéndole un código que te llega al móvil, con lo que le das acceso a una de tus cuentas, o registrándote en una web “de seguridad” que se queda con los datos de tu tarjeta.
  • El enlace para reservar la cita. Te propone una primera cita y luego te manda un enlace para comprar por adelantado las entradas del cine o reservar mesa. La web es una copia de otra real, creada para quedarse con los datos de tu tarjeta. Reserva siempre tú, en una web que hayas encontrado tú.
  • Sextorsión. El coqueteo pasa enseguida a las fotos íntimas y, después, a la amenaza de difundirlas si no pagas. No pagues: pagar casi nunca le pone fin. Deja de responder, guarda las pruebas, denúncialo a la policía y cuéntaselo hoy mismo a alguien de confianza.
  • El viajero atrapado. La primera cita por fin va a llegar y, de repente, se queda atrapado en un aeropuerto o en una frontera con una tasa que pagar, y solo tú puedes ayudar. Es la fase de crisis, calculada para el momento en que más quieres creer.

Alguien que has conocido online te ha pedido dinero. ¿Y ahora qué?

Si nunca os habéis visto en persona, la respuesta es no. Ni una cantidad más pequeña, ni un préstamo con fecha de devolución, ni solo por esta vez. Esa regla te protege incluso cuando no sabes si la historia es cierta, y no acusa a nadie.

Puedes decirle: “No envío dinero a gente a la que no conozco en persona. Espero que lo entiendas”. Alguien a quien le importas se llevará una decepción y lo dejará estar, porque el cariño de verdad puede oír un “no” y quedarse. Alguien que sigue un guion insistirá, te hará sentir culpable o, de repente, lo necesitará con más urgencia. Después:

  1. Cuéntaselo a alguien. Una historia que parecía razonable en un chat a medianoche suele sonar distinta cuando se la cuentas en voz alta a un amigo.
  2. Busca sus fotos y su historia. Una búsqueda inversa de imágenes puede mostrar la misma cara con otro nombre. También ayuda buscar el trabajo que dice tener junto a la palabra “estafador”, como “estafador plataforma petrolífera” o “estafador ejército EE. UU.”, para ver si a otras personas les han contado la misma historia.
  3. Comprueba tú la crisis. Si dice que está en un hospital o retenido en la aduana, busca tú el número de ese sitio y llama. Nunca uses un número ni un enlace que te dé esa persona.
  4. Pídele una videollamada en directo ahora mismo (dentro de la app de citas si la ofrece; si no, en una llamada que organices tú) y pídele que haga algo que no esté en el guion, como girar la cabeza hacia un lado o enseñar una nota con la fecha de hoy.
  5. No envíes nada mientras lo compruebas. Nunca le debes dinero a nadie para demostrarle que confías en esa persona.

Cómo denunciar una estafa romántica

Denúncialo aunque no hayas perdido nada y aunque te dé vergüenza: las denuncias ayudan a las plataformas a eliminar cuentas que están engañando a otras personas, y ayudan a los investigadores a relacionar casos. Si has perdido dinero, el orden importa.

  1. Llama primero a tu banco o a tu proveedor de pagos, al número que aparece en tu tarjeta. Pídeles que paren el pago o que soliciten su devolución. Si usaste un exchange de criptomonedas o tarjetas regalo, ponte en contacto también con el exchange o con el emisor de la tarjeta. Cuanto más rápido actúes, más posibilidades tendrás de recuperar algo.
  2. Deja de responder, pero no borres nada ni deshagas el match todavía. Haz capturas de pantalla del perfil y de toda la conversación, y guarda los nombres de usuario, los números de teléfono, las direcciones de monedero y todas las referencias de las transacciones.
  3. Reporta el perfil en la app de citas y en cualquier otro sitio donde hayáis hablado. Reportar, deshacer el match o bloquear puede hacer desaparecer la conversación, y por eso las capturas van primero. Cada una de las tres opciones hace algo distinto, y los detalles varían según la app.
  4. Denúncialo a la policía o al organismo nacional de denuncia de fraudes o de protección del consumidor de donde vivas. Muchos aceptan denuncias online, y conviene guardar la referencia que te den.
  5. Si compartiste contraseñas, códigos o documentos de identidad, cambia tus contraseñas y activa la verificación en dos pasos.

Si alguien te amenaza, ponte en contacto con la policía o con los servicios de emergencia de tu zona.

Cuidado con la segunda estafa

Después de una pérdida, puede que alguien se ofrezca a recuperar tu dinero: un abogado, un investigador de blockchain o incluso alguien que dice ser de la policía. Te pedirán que pagues una tasa por adelantado. Las autoridades de verdad no cobran por investigar un delito, así que trata cualquier oferta inesperada de recuperación como la misma estafa que vuelve a por ti.

Si crees que están estafando a tu padre, a tu madre o a un amigo

Cuando te das cuenta, la persona a la que quieres suele estar ya defendiendo a alguien a quien nunca ha visto. Los estafadores se preparan para esto y dicen a sus víctimas que la familia se pondrá celosa. Empezar con un “te están estafando” puede acercarla todavía más al estafador.

  • Pregunta, no acuses. “¿Cómo os conocisteis? ¿Habéis hecho alguna videollamada?”. La curiosidad le permite ver las lagunas por sí misma.
  • Ofrécete a comprobarlo juntos. Una búsqueda inversa de imágenes hecha codo con codo puede conseguir lo que una discusión no consigue.
  • Pídele una sola promesa: “Pase lo que pase, no le envíes dinero a alguien a quien no conoces en persona”. Es más fácil de aceptar que un “es falso”.
  • Quédate cerca, aunque se enfade contigo. Cuando la historia se venga abajo, necesitará un lugar seguro en el que refugiarse.

Trata su ilusión con delicadeza; nunca fue el problema.

La vergüenza es la última arma del estafador

Si has perdido dinero, puedes sentirte tonto, con el corazón roto y enfadado a la vez. Los estafadores cuentan con esa vergüenza, porque impide que la gente denuncie. No fuiste tonto; te mintió alguien experto en mentir, y lo que sentiste fue real aunque no lo fueran ellos. El duelo por la persona que creíste conocer merece cuidado. Habla con alguien de confianza; no tienes que cargar con ello solo.

Y no dejes que un mentiroso te quite las ganas de abrirte. Estar dispuesto a sentir algo por alguien, y a decirlo, no es la debilidad aquí. Es lo mejor de ti, y merece a alguien que lo diga en serio.

Dónde encaja IF

IF es una app de citas para todo el mundo, con o sin pareja, y varias cosas de su funcionamiento le dejan a un estafador mucho menos margen. Dos personas solteras la usan como cualquier app de citas, y ningún chat se abre hasta que aceptas el Like de alguien, así que un desconocido no puede empezar una conversación contigo sin que tú quieras. Y si prefieres que no te encuentren por tu email, tu número o tu nombre de usuario, al desactivar “Visible en búsquedas” te vuelves invisible para cualquiera que los busque.

Cuando se abre un chat, permite texto, notas de voz, GIFs de una biblioteca integrada y reacciones con corazones. No hay forma de enviar dinero a través de él, ni de enviar fotos desde tu móvil, así que un match que quiera tus fotos (la materia prima de la sextorsión) tiene que pedirte que os paséis a otro sitio. Ese empujón para salir de la app es tu señal, porque ahí empiezan muchas de las estafas de las que hemos hablado. Una petición de dinero es distinta: son solo palabras, y las palabras pueden llegar por cualquier chat, también por el de IF.

Una insignia opcional de verificación con selfie muestra que alguien ha superado una comprobación facial en directo que coincide con su foto principal, algo que a un perfil hecho con fotos robadas le costaría mucho conseguir. El texto y las fotos se moderan, Reportar y Bloquear están en todos los perfiles que puedes identificar, un reporte os separa para siempre y cada reporte se revisa en un plazo de 24 horas. Ninguna app es infalible contra las estafas, así que la regla de oro va contigo a todas partes: nunca envíes dinero a alguien a quien no conoces en persona. En nuestra página de seguridad encontrarás más sobre cómo quedar en persona.

La diferencia de fondo es para qué sirve IF. Búsqueda encuentra a una persona concreta por el email, el número de teléfono o el usuario de Instagram que haya compartido contigo: el amigo de la universidad, la compañera de trabajo a la que conoces desde hace años, alguien a quien conoces de verdad. Y cuando alguno de los dos tiene pareja, no puede abrirse ningún chat: envías un IF, un mensaje privado y sellado de hasta 250 caracteres que solo se abre cuando los dos estéis solteros. Hasta entonces no le pide nada a esa persona: ni una respuesta, y mucho menos un pago. Simplemente espera, a menos que decida borrarlo.

Esa es la prueba silenciosa del cariño de verdad: sabe esperar. Un estafador no puede, porque cada semana sin un pago es una semana perdida. Tu primer IF es gratis, y cómo funciona un IF cubre todas las situaciones. Si que te mintieran te ha dejado con recelo hacia los desconocidos, puede ser una forma suave de volver a la ilusión: dile lo que sientes a alguien que ya conoces, con un Like si los dos estáis solteros y en IF, o en un IF si alguno de los dos tiene pareja.

Preguntas frecuentes

¿Se puede recuperar el dinero tras una estafa romántica?

A veces, sobre todo si actúas en cuestión de horas. En ocasiones, los bancos pueden detener o anular una transferencia y, en algunos países, ahora están obligados a reembolsar, dentro de ciertos límites, a muchas personas a las que engañaron para hacerla, así que pregunta en el tuyo. Las criptomonedas y las tarjetas regalo son mucho más difíciles de rastrear, y precisamente por eso las piden los estafadores.

¿Qué dicen los estafadores románticos?

Que nunca habían sentido algo así, a menudo a los pocos días. Hablan del destino, usan apelativos cariñosos muy pronto y describen con todo detalle un futuro juntos. Después llegan las frases que preparan la petición: “Me sabe fatal pedírtelo”, “tengo la cuenta congelada”, “te lo devuelvo en cuanto aterrice”.

¿Es estafa si nunca han pedido dinero?

No necesariamente; la mayoría de la gente online es quien dice ser. Pero algunas estafas duran meses antes de la primera petición, y puede que las de inversión no lleguen a pedir nada directamente. Si te estás enamorando de alguien a quien no conoces en persona, las comprobaciones que vale la pena hacer antes de ir más allá sirven en cualquier caso.

¿Por qué los estafadores románticos evitan las videollamadas?

Porque la persona de las fotos no es la que escribe. Las fotos suelen ser robadas, y los mensajes pueden venir de alguien de otra edad o de otro sexo que sigue un guion. Por eso la cámara sigue rota semana tras semana, y una llamada corta, oscura o que se corta todo el rato demuestra muy poco.

¿Deberías enfrentarte a un estafador romántico?

No. Casi nunca sirve de nada, y te mantiene hablando con alguien que se dedica a persuadir: puede negarlo todo, hacerte sentir culpable a ti o pasar a una historia nueva. Enfrentarte a él también puede alertarle para que borre el perfil y los mensajes antes de que los hayas guardado. Haz primero capturas de la conversación, reporta el perfil, bloquéalo después y deja que tus reportes se encarguen de plantarle cara.

Mantente abierto, sigue con curiosidad y no dejes nunca que el amor llegue con factura. El cariño de verdad no pide nada y sabe esperar: si es la persona adecuada pero no el momento, díselo en un IF y deja que espere hasta el día en que vuestros tiempos coincidan.