Salir con alguien que no quiere hijos (cuando tú quizá sí)
Entrada n.º 065 ·

Por El equipo de IF
Si quizá quieras tener hijos y sales con alguien que tiene claro que no, es una de las diferencias más difíciles de sostener a largo plazo — no porque ninguno de los dos esté equivocado, sino porque ser madre o padre no admite términos medios. Lo que sí puede funcionar es averiguar, pronto y con sinceridad, hasta qué punto lo tiene claro cada uno. “No quiero hijos” a veces significa nunca y a veces significa ahora no; “quizá quiera” a veces significa siempre y a veces significa solo si. Pregunta antes de lo que parecería romántico, créete la respuesta y decide antes de estar demasiado implicado para decidir bien.
Si estás leyendo esto pensando en alguien que ya te importa, no eres ingenuo por tener esperanza, no eres egoísta por querer formar una familia, y esa persona tampoco lo es por no quererla. Dos personas decentes pueden, sencillamente, querer vidas distintas, o la misma vida en momentos distintos. Por eso, en parte, creamos IF, una app de citas tanto para solteros como para personas con pareja: tu perfil puede responder a la pregunta de los hijos antes de la primera copa, y si os separáis por una cuestión de momento y más adelante uno de los dos rehace su vida, un IF sellado puede decir lo que aún sientes y esperar hasta que los dos estéis solteros.
Por qué los hijos son la única diferencia sin punto medio
La mayoría de los desacuerdos en una relación tienen un punto medio. Podéis turnaros para elegir las vacaciones, o tener cuentas separadas y una conjunta. Con los hijos no funciona así. No se puede tener medio hijo, ni tener uno a prueba. Decidáis lo que decidáis, uno de los dos renuncia a algo central de la vida que imaginaba.
Por eso el consejo habitual de ceder encaja mal aquí. Quien acepta tener hijos que nunca quiso puede acabar criándolos por obligación. Quien renuncia a la familia que siempre imaginó puede cargar con un duelo silencioso que aflora años después — en el bautizo de un amigo, o en un cumpleaños que acaba en cero. Ninguna de las dos cosas es un fracaso del amor. Las dos son lo que ocurre cuando una diferencia real se trata como un detalle.
Primero, averigua qué significa de verdad “no quiero hijos”
Se llega al “no quiero hijos” por caminos muy distintos, y el camino importa más que las palabras. Intenta entender cuál de estos estás oyendo.
- “Nunca, y lo he pensado.” Una postura asentada, normalmente tan meditada como tu deseo de formar una familia. Es la respuesta que más en serio hay que tomarse.
- “Ahora no.” El trabajo, el dinero, la vivienda o cómo está el mundo hacen que, por ahora, parezca imposible. Es una respuesta sobre el momento, no sobre los valores — pero aun así necesita un horizonte aproximado, o el “ahora no” se convierte, sin hacer ruido, en un “nunca”.
- “No sé si se me daría bien.” A veces tiene su raíz en cómo creció esa persona. Puede cambiar con tiempo y apoyo, aunque no te toca a ti arreglarlo.
- “Biológicos, no.” Algunas personas que no quieren quedarse embarazadas, o transmitir sus genes, están abiertas a adoptar, a acoger o a criar a los hijos de su pareja.
- “Ya tengo hijos y no quiero más.” Te unirías a una familia en lugar de formar una, algo de lo que hablamos en salir con alguien que tiene hijos.
Preguntas para llegar a la respuesta de verdad
Hechas con curiosidad, y no como un interrogatorio, unas cuantas preguntas abiertas te dicen más que un sí o un no.
- “¿Qué te ha hecho sentir así?”
- “¿Siempre has pensado así o ha cambiado con el tiempo?”
- “¿Estás en contra de tener hijos o del tipo de vida que imaginas que viene con ellos?”
- “Si todo lo demás fuera fácil — dinero, tiempo, apoyo —, ¿tu respuesta sería distinta?”
Fíjate en la diferencia entre una razón y una certeza. Las razones pueden cambiar. Las certezas rara vez cambian, y no te corresponde a ti convencer a nadie de que renuncie a una.
¿Que no quiera hijos es motivo de ruptura para ti?
Aplícate la misma sinceridad. “Quizá quiera hijos” puede significar “no me imagino una vida sin ellos”, o “me gustaría, si se da”, o “de verdad que aún no lo sé”. Lo primero es una necesidad, lo segundo un deseo, y lo tercero una pregunta abierta que compartís los dos.
Que su no sea motivo de ruptura depende de qué pérdida podrías asumir. Prueba esto, a solas y con sinceridad.
- Imagina un domingo cualquiera dentro de veinte años, con esta persona y sin hijos. No la boda, ni las vacaciones — solo el domingo. Fíjate en lo que sientes.
- Ahora imagina ese mismo domingo con hijos, y sin esta persona. Fíjate también en lo que sientes.
- Pregúntate cuál de las dos imágenes encierra la pérdida más grande. Esa suele ser tu respuesta, aunque no te guste.
Si la primera imagen te parece una vida, tener hijos es un deseo: algo que te encantaría, pero a lo que podrías renunciar. Si te parece un vacío, es una necesidad, y las necesidades merecen protegerse; IF usa esas mismas dos palabras, Necesidades y Deseos. En qué buscar en una pareja tienes más sobre cómo distinguirlas, y fijar tus líneas rojas profundiza aún más.
Después, comprueba si el tiempo entra en la ecuación. Si quieres gestar tú a tu hijo, o ser madre o padre antes de cierta edad, esperar a que cambie la respuesta cuesta un poco más cada año. Guíate por tus propios plazos, no por los que sugiere tu feed.
¿Puede funcionar? Tres desenlaces sinceros
Cuando los dos sabéis en qué punto estáis, la mayoría de las parejas acaban en uno de estos tres escenarios.
Los dos estáis menos seguros de lo que parecía
Dos personas que están en algún punto intermedio pueden construir un futuro real, siempre que sigan hablando. Acordad revisarlo — cada seis meses, por ejemplo — y ser sinceros si alguna de las respuestas se afianza. Un quizá compartido es viable. Un quizá del que nadie habla en cinco años, no.
Uno está seguro y el otro es flexible
Puede funcionar, pero solo si la persona flexible está eligiendo de verdad y no cediendo. Imagina que dentro de diez años nada ha cambiado: ¿estarías en paz o llevando la cuenta? Si la respuesta es lo segundo, eso no es flexibilidad. Es una deuda, y las deudas acaban cobrándose.
Los dos estáis seguros, pero en direcciones opuestas
Entonces lo más amable es decirlo, por muy bien que vaya todo lo demás entre vosotros. Quedarte con la esperanza callada de que cambie es pedirle que se convierta en otra persona para no perderte. Su no es tan legítimo como tu sí, y empujar a alguien hacia una maternidad o paternidad que no quiere es injusto con esa persona y con el hijo que vendría después.
Decirlo no es descartarla para siempre. Las respuestas cambian, en los dos sentidos, y si sientes que es la persona adecuada en el momento equivocado, podéis separaros con sinceridad, seguir con vuestras vidas y aun así dejar la puerta abierta: si más adelante uno de los dos rehace su vida y el sentimiento sigue ahí, un IF puede mantenerla abierta hasta que los dos estéis solteros. En IF no se puede abrir ninguna conversación mientras cualquiera de los dos tenga pareja.
Una cosa más que no debería hacer falta decir: nunca intentes resolverlo a escondidas. Fingir que estás de acuerdo cuando no lo estás, o decidir por los dos a espaldas del otro, es mentir sobre la decisión más importante que dos personas pueden compartir. Las esperanzas y las dudas son sinceras. El engaño, no.
Cuándo hablar de hijos al empezar a salir con alguien
Antes de que parezca necesario, y en proporción a lo seguro que estés. No hace falta que sea todo de golpe, solo antes de que cualquiera de los dos haya invertido más de lo que podría dejar atrás con tranquilidad.
- En tu perfil, si tu respuesta es firme: es la forma más amable de decírselo a mucha gente a la vez, y en IF el campo Hijos lo hace por ti.
- En las primeras citas, con ligereza. Una sola pregunta, hecha por curiosidad y no como un examen. Si el tiempo te importa, intenta tener una respuesta clara hacia la tercera cita.
- Antes de ser exclusivos, sin rodeos. Es el último momento en que dejarlo cuesta poco. Si estáis a punto de tener la conversación sobre la exclusividad, los hijos tienen que formar parte de ella.
- Antes de iros a vivir juntos o de unir vuestras vidas, con detalle: más o menos cuándo, más o menos cuántos y qué haríais si resultara difícil.
Cómo preguntar por los hijos en una app de citas
El truco es dar primero tu propia respuesta, para que la pregunta suene a compartir y no a filtrar. Algunas formas de plantearlo, de la más ligera a la más directa:
- “Pregunta trascendental al azar, y no hay respuesta incorrecta: yo voy cambiando de idea con lo de los hijos. ¿Es algo que te planteas?”
- “Me gustaría tener familia algún día, aunque no tengo prisa. ¿Tú cómo lo ves?”
- “Antes de que esto vaya a más: los hijos me importan mucho. ¿Tú quieres tenerlos?”
Si su perfil ya da la respuesta, pregúntale qué hay detrás de ella. Pregunta una vez y luego dale espacio. No pidas plazos en un primer mensaje, y que no se te note el bajón ante una respuesta que no esperabas. Agradécele la sinceridad: quien te lo dice pronto te está haciendo un favor, aunque escueza.
Deja que tu perfil lo diga por ti
El momento más fácil de conocer la respuesta de alguien es antes incluso de quedar. IF tiene un campo opcional, Hijos, con cinco respuestas — “Algún día”, “Ninguno”, “Tengo, quiero más”, “Tengo, no quiero más” y “No estoy seguro” — que aparece en tu perfil, así que cualquiera que se fije en ti ve en qué punto estás, y tú ves el suyo siempre que lo haya rellenado.
Rellena primero tu propia respuesta, porque cuando Hijos es una Necesidad se compara su respuesta con la tuya. Después, con los planes de pago de IF, coloca Hijos en tus Prioridades y arrástralo por encima de la línea Necesidades / Deseos. Los perfiles cuya respuesta no coincide, o que no han respondido, bajan en tu baraja en lugar de desaparecer — a propósito, porque las respuestas cambian, y el “Ahora no” y el “No estoy seguro” de esta guía son justo las personas que un filtro tajante te haría perder.
Si tu pareja no quiere hijos y ya hay amor de por medio
A veces la pregunta llega tarde: meses o años después, cuando tu pareja dice que al final la respuesta es no, cuando uno de los dos cambia de opinión, o cuando el “ahora no” por fin tiene que convertirse en un sí o en un no. Eso merece más de una conversación.
- Primero, hablad sin plazos. Cada uno dice qué quiere y por qué, antes de que nadie proponga una solución.
- Dilo en voz alta a alguien ajeno a vosotros dos. Un amigo que no tome partido puede ayudarte a oír lo que de verdad quieres.
- Acordad un momento para decidir, no un ultimátum. “Volvamos a hablarlo después del verano” es justo. “Decide antes del viernes o me voy” no lo es.
- Si os separáis, hacedlo como dos personas que quieren vidas distintas. Nadie tiene que ser el malo, y así es más fácil recordar con cariño lo que tuvisteis.
Terminar una buena relación por una sola diferencia es de lo más difícil que puede hacer nadie, y el duelo es la reacción lógica. Si estás en ese punto, superar a alguien con quien no puedes estar está escrito justo para esto, y hablar con alguien puede ayudarte.
Dónde encaja IF
IF es la app de citas para todo el mundo, con o sin pareja, creada en torno a una idea: deberías poder decir lo que sientes, sea cual sea el momento. Para dos personas solteras funciona como cualquier app de citas. Y cuando la respuesta de la persona adecuada llegó en el momento equivocado, te da un sitio donde guardar ese sentimiento: una forma de decirlo y dejar que espere.
Quizá os separasteis porque su “ahora no” no podía encajar con tu “pronto”, y años después uno de los dos está con otra persona y el sentimiento sigue ahí. Puedes decírselo, pero abrirte así tiene sus riesgos: llega en mitad de una relación y no hay vuelta atrás. Quizá te convenga más enviar un IF, un mensaje privado y sellado que solo se abre cuando los dos estéis solteros.
Si eres tú quien tiene pareja nueva, enviarlo no es ser infiel ni hay nada que esconder: es un mensaje sellado, no secreto. En IF no se puede abrir ninguna conversación mientras cualquiera de los dos tenga pareja, así que hoy no le pide nada a nadie, y si algún día vuestras respuestas coinciden, ya estarás ahí para demostrarle cuánto te ha importado siempre. ¿La persona indicada en el momento equivocado? Espérala en IF.
Si esa persona se queda soltera mientras tú también lo estás, tienes 24 horas para revelarlo; si tú tienes pareja y esa persona está soltera, se revela cuando cambias tu propio estado a soltero. Cómo funciona un IF explica todos los casos.
Ten claro cómo llega. Si esa persona está en IF, normalmente se le avisará de que tiene un IF esperando — nunca de quién lo envía ni de lo que dice — y puede borrarlo si quiere. Alguien que conozca vuestra historia también puede intuir que eres tú. Si aún no está en IF, uno enviado a un correo electrónico genera un único email breve de invitación, mientras que uno enviado a un número de teléfono o a un usuario de Instagram no envía nada en absoluto. Sabiendo esto, tú decides.
Tu primer IF es gratis. Dilo una vez, sintiendo cada palabra, y deja que espere mientras sigues con tu vida. Si algún día el momento encaja, puede llevarte a donde siempre debiste estar.
Preguntas frecuentes
¿Puede funcionar una relación si uno no quiere hijos?
Puede funcionar si al menos uno de los dos tiene dudas de verdad o es flexible, y seguís hablando. Si uno quiere hijos sin ninguna duda y el otro tiene claro que no, rara vez dura sin que uno renuncie a algo central, aunque las respuestas pueden cambiar con el tiempo.
¿Que no quiera hijos es motivo de ruptura?
Solo si tener hijos es para ti una necesidad y no un deseo. Imagina una vida larga y feliz con esta persona y sin hijos. Si te parece un vacío más que una vida, trátalo como motivo de ruptura y dilo pronto.
¿Cuándo deberías preguntarle a alguien si quiere hijos?
Pon una respuesta firme en tu perfil, saca el tema con naturalidad en las primeras citas y ten la conversación directa antes de ser exclusivos. Cuanto más lo dejes, más cuesta oír la respuesta equivocada.
¿Puede alguien cambiar de opinión sobre tener hijos?
Los sentimientos sobre tener hijos pueden cambiar, en los dos sentidos, aunque nadie puede prometerlo. Tómate al pie de la letra la respuesta que te dé ahora y haz planes en función de ella. Si os separáis y el sentimiento sigue ahí cuando uno de los dos ya ha rehecho su vida, puedes decirlo una vez en un IF y seguir con tu vida mientras espera.
¿Debería dejar a alguien porque no quiere hijos?
Si tú quieres hijos y esa persona tiene claro que no, solo tú sabes qué pérdida podrías asumir. Habladlo a fondo primero, y que la decisión sea tuya y no un ultimátum. Si al final os separáis, no tiene por qué ser para siempre: si más adelante uno de los dos rehace su vida y el sentimiento sigue ahí, un IF puede guardarlo hasta que los dos estéis solteros.
Ten clara tu respuesta y ponla en tu perfil, y si la persona adecuada llega en el momento equivocado, díselo una vez en un IF y deja que espere al día en que vuestros tiempos coincidan.