Cómo salir con intención (y si funciona el slow dating)
Entrada n.º 067 ·

Por El equipo de IF
Salir con intención significa salir con alguien a propósito: saber lo que buscas, decirlo pronto y dedicar tu atención a unas pocas personas que de verdad podrían interesarte, en vez de mantener por costumbre una docena de conversaciones a medio gas. El slow dating es el ritmo que suele acompañarlo: menos personas a la vez y más tiempo entre conocer a alguien y tomar una decisión sobre esa persona. ¿Funciona el slow dating? Nadie puede prometer resultados, pero lo que los investigadores saben sobre cómo elegimos juega a su favor, siempre que lento signifique atento y no estancado. Aquí tienes cómo son ambos en la práctica y cómo empezar.
Si las apps han empezado a parecerte un segundo trabajo — hacer match con gente a la que nunca escribes, escribir a gente con la que nunca quedas, quedar con gente de la que el viernes ya ni te acuerdas —, no es que se te den mal las citas, y no eres la única persona que quiere algo distinto. Querer ir más despacio no es una retirada. Suele ser señal de que has aprendido lo que te cuesta la versión rápida.
Salir con intención también significa ser honesto sobre quién te gusta de verdad, aunque ya esté con otra persona. IF, la app de citas que hemos creado para todos, solteros o en pareja, le da a esa honestidad un sitio adonde ir, sea cual sea el momento.
¿Qué es salir con intención?
Salir con intención no es tanto un conjunto de reglas como hacer que lo que quieres y lo que haces coincidan. Si quieres una relación, sales con gente que también la quiere. Si por ahora quieres algo ligero, lo dices y sales con gente que busca lo mismo. La intención puede ser casi cualquiera. Lo que la hace intencional es que se elige, se dice y se lleva a la práctica.
Lo contrario no son las citas casuales. Es el piloto automático: deslizar porque te aburres en el tren, hacer match por el pequeño subidón de sentirte elegido, alargar un chat porque cortarlo da apuro. Nada de eso es un fallo moral; es simplemente lo que las apps ponen fácil, y te mantiene ocupado sin llevarte a ninguna parte.
En la práctica, se reduce a cuatro hábitos: saber qué quieres ahora mismo, aunque la respuesta honesta sea que todavía no lo sabes; decirlo lo bastante pronto como para que sirva; centrar tu atención en las personas que de verdad te interesan; y cerrar las cosas con claridad, para que nadie se quede haciendo cábalas.
¿Qué es el slow dating?
El slow dating es salir con intención, pero bajando el ritmo. En lugar de encadenar tres primeras citas en una semana, ves a una o dos personas y dejas que cada conexión se tome el tiempo que necesite: una segunda y una tercera cita antes de cualquier veredicto, veladas largas con tiempo para hablar y ninguna prisa por ponerle nombre, ni por acabar en la cama, hasta que los dos queráis. La idea no es nueva, pero encajaba con los años de la pandemia, cuando mucha gente se conoció dando largos paseos y con llamadas aún más largas, y hubo quien descubrió que lo prefería.
Las dos ideas se solapan, pero no son lo mismo. Puedes tener intención e ir rápido: hay quien lo sabe en la segunda cita, lo dice y acierta. Puedes ir despacio sin ninguna intención: seis meses de mensajes cariñosos con alguien a quien nunca has visto en persona es ir despacio, pero no es avanzar hacia ninguna parte a propósito. El objetivo no es una velocidad concreta. Es tiempo suficiente para ver a alguien con claridad, y no más del que hace falta para decidir.
¿De verdad funciona el slow dating?
No conocemos ningún estudio que compare a quienes salen despacio con quienes van deprisa, así que quien prometa resultados está adivinando. Pero los argumentos a su favor se apoyan en algo que los investigadores han visto ocurrir. En tres estudios publicados en 2020, los psicólogos Tila Pronk y Jaap Denissen comprobaron que las personas a las que se mostraba una larga serie de perfiles de citas se volvían cada vez más propensas a rechazar cada perfil nuevo: una «mentalidad de rechazo» que se instalaba en una sola sesión. La abundancia no nos vuelve más selectivos de una forma útil. Nos vuelve más rápidos en decir que no.
Ir más despacio contrarresta ese efecto. Ver a menos gente le da a cada persona una oportunidad más justa, y quedar con alguien más de una vez te enseña lo que un perfil nunca podrá: cómo se comporta cuando está cansado y cómo trata al camarero que le trae la cuenta. No siempre somos buenos jueces de nuestro propio tipo: en un estudio de speed dating, los ideales que la gente describía de antemano no predecían quién le atraía una vez cara a cara. Por eso averiguar qué buscar en una pareja depende tanto del tiempo que pasas con personas reales.
Cuando el slow dating deja de funcionar
Lo lento tiene su lado oscuro: puede convertirse en una manera de no decidir nunca. Presta atención a estas señales:
- Lleváis semanas escribiéndoos y uno de los dos siempre encuentra motivos para no quedar.
- Lleváis meses y ninguno ha dicho qué es esto, porque preguntarlo parece que podría romperlo.
- Estás «yendo despacio» con varias personas a la vez y ninguna sabe a qué atenerse.
- Ir despacio se ha convertido en una forma de esquivar un sentimiento: el miedo a querer a alguien que quizá no te corresponda.
- Tú y la otra persona queréis ritmos muy distintos y nadie lo ha dicho.
Si te suena, el problema no es la velocidad. Es el silencio. Un largo limbo sin definir es lo que lleva a la gente a acabar en algo que nunca eligió, y una relación sin etiquetas tiene su propia salida. El slow dating funciona cuando los dos sabéis que vais despacio a propósito y alguien tiene el valor de decir lo que siente.
Cómo salir con intención, empezando esta semana
Nada de esto necesita un manifiesto. En la práctica, se parece a esto:
- Decide para qué sales ahora mismo. Una relación, algo casual y «aún no lo sé» son respuestas honestas; la única deshonesta es la que crees que la otra persona quiere oír.
- Ponles nombre a tus pocas necesidades: aquello sin lo que no serías feliz en años, no en semanas — amabilidad, honestidad, la misma respuesta sobre tener hijos. Todo lo demás, con flexibilidad.
- Dilo pronto y con claridad. «No tengo prisa, pero busco algo que pueda ir a más» no espanta a la persona adecuada. Le dice en qué punto estás.
- Mantén pequeño tu círculo, y también tu tiempo en la app: de una a tres personas a la vez es más que suficiente, y un par de ratos fijos a la semana es mejor que coger el móvil por aburrimiento.
- Queda pronto y luego tómate tu tiempo. El slow dating va de la relación, no de los mensajes, y una o dos semanas de chat suelen bastar para saber si te apetece un café; meses de mensajes construyen una versión idealizada de alguien, y luego la persona real tiene que estar a su altura. En un estudio de 2015 sobre personas que ligaban por internet, Artemio Ramirez y sus colegas vieron que intercambiar algunos mensajes antes de la primera cita ayudaba, pero que, a partir de cierto punto, las conversaciones online más largas tendían a hacer que el encuentro saliera peor.
- Elige citas en las que se pueda hablar: un paseo, un bar tranquilo, una comida larga — un sitio público para las primeras, y con un amigo que sepa dónde estás. Los sitios ruidosos y los planes elaborados hacen más difícil fijarte en la persona que tienes delante.
- Después, haz balance contigo mismo. No «¿le he gustado?», sino «¿cómo me he sentido a su lado: más tranquilo, más gracioso, más yo?». Esa sensación es mejor prueba que cualquier lista de requisitos.
- Cierra las cosas con claridad. Salir con intención incluye finales intencionales, y un mensaje breve y cariñoso es más amable que ir desapareciendo poco a poco. Si necesitas las palabras, aquí tienes cómo rechazar a alguien con delicadeza.
Qué decir sin que parezca una entrevista
No hace falta anunciar que estás «saliendo con intención»; puede hacer que una primera cita parezca un examen. Cuando importe, dilo con palabras normales:
- En la app: «Prefiero quedar a escribirnos durante semanas. ¿Un café este finde?»
- En una de las primeras citas: «Busco algo de verdad, pero me parece bien dejar que vaya surgiendo.»
- Cuando alguien quiere ir más rápido que tú: «Me gustas, y quiero ir con calma.»
- Cuando estés listo para más: «Ya no tengo ganas de ver a nadie más. ¿Tú cómo te sientes con lo nuestro?»
Esa última es una conversación en sí misma, y la tratamos en cuándo borrar las apps y tener la charla de la exclusividad.
Cómo saber si alguien sale contigo con intención
Salir con intención solo funciona si la otra persona también lo hace, y eso se ve en lo que hace, no en lo que dice su perfil. Quien sale contigo con intención suele:
- Proponer planes con día y hora, en lugar de un «a ver si quedamos pronto».
- Cumplir lo que dice, y avisarte cuando no puede, en vez de desaparecer.
- Mostrarse igual de cariñoso entre citas que durante ellas.
- Responder con sinceridad cuando le preguntas qué busca, aunque la respuesta sea «aún no lo sé».
- Sacar el siguiente paso — conocer a los amigos, ser exclusivos — a un ritmo que se sienta compartido, no impuesto.
Ser reservado no siempre es una señal de alarma; a algunas personas les cuesta abrirse. Pero si los planes siguen siendo vagos, los mensajes llegan a medianoche y nunca a mediodía, y cada pregunta sobre qué es esto se responde con una broma, fíate del patrón. Puede que esté saliendo con gente. Contigo no lo hace con intención.
Cuando la persona que te gusta tiene pareja
A veces ser honesto sobre lo que quieres te lleva a un sitio incómodo: la persona a la que elegirías ya tiene pareja. Eso no es un fracaso de salir con intención, ni algo de lo que avergonzarse o que haya que esconder. Los sentimientos que cruzan los límites de una relación son normales, y admitirlos es honesto. Las únicas líneas rojas son ser infiel y mentir, y las dos están mal; todo lo que se quede antes de eso es decisión tuya.
Puedes decírselo, y hacerlo requiere mucho valor. Pero abrirte así tiene sus riesgos: pone a esa persona en un aprieto dentro de una relación que ha elegido, puede volver incómodo cada encuentro futuro de la noche a la mañana, y lo dicho ya no se puede borrar. Puede que te convenga más enviar un IF, un mensaje privado y sellado que solo se abre si algún día los dos estáis solteros, para que, si el momento llega a encajar, estés ahí para demostrarle cuánto te ha gustado siempre. En IF no se abre ninguna conversación mientras cualquiera de los dos tenga pareja, así que hoy no le pide nada. Nuestra guía ¿Te gusta alguien que ya tiene pareja? repasa todas las opciones.
Esperar no es lo contrario de salir con intención. ¿Persona adecuada, momento equivocado? Espérala en IF, y sigue viviendo tu vida mientras el IF espera.
Dónde encaja IF
IF es una app de citas para todos, solteros o en pareja, pensada en torno a una idea que encaja con salir con intención: deberías poder decir lo que sientes, sea cual sea el momento. Dos personas solteras la usan como cualquier app de citas: pueden darse Like, y un Like aceptado abre un chat. Tu perfil muestra si estás soltero o en pareja y, si quieres, qué buscas — Largo plazo, Corto plazo, Casual, Amigos o Abierto — para que la pregunta que mucha gente deja para la tercera cita quede respondida antes del primer mensaje. Con los planes de pago puedes ordenar tus preferencias y dividirlas en Necesidades y Deseos: un perfil que no cumple una Necesidad cae muy abajo en tu selección de perfiles, aunque nadie queda excluido del todo. Distinguir necesidades de deseos explica cómo elegir.
Salir con intención lleva un final incorporado, y IF tiene una frase para eso: chats ilimitados, pero al final solo importa uno. Cuando encuentras el tuyo, lo haces oficial en IF: marcarte como en pareja borra tus Likes y tus chats de una vez, incluido el vuestro si os conocisteis en IF, así que copia esos primeros mensajes antes de que ninguno de los dos cambie su estado. Conservas tu cuenta, así que los IFs pueden seguir llegándote.
Cuando cualquiera de los dos tiene pareja, no se puede abrir un chat, pero aun así puedes enviar un IF: hasta 250 caracteres, sellado hasta que los dos estéis solteros. Si tú estás soltero y la otra persona pasa a estar soltera, tienes 24 horas para revelarlo; si eres tú quien tiene pareja y la otra persona está soltera, se revela cuando cambias tu propio estado a soltero. Puede que le avisen de que tiene un IF esperando, pero nunca de quién lo envió ni de lo que dice hasta que se revele, aunque se puede intuir por el contexto. Tu primer IF es gratis; la suscripción cubre el resto.
Y para esa persona con la que el momento no ha encajado, un IF es lo más intencional que puedes hacer: decirlo una vez, a propósito, y dejar que espere mientras sigues saliendo con gente. Quizá te lleve justo adonde siempre tuviste que estar.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre salir con intención y el slow dating?
Salir con intención va de propósito: saber lo que quieres y actuar en consecuencia. El slow dating va de ritmo: menos personas y más tiempo con cada una. Suelen ir de la mano, pero se puede tener intención e ir rápido, o ir despacio y sin rumbo.
¿Cuáles son las reglas de salir con intención?
No hay reglas oficiales, digan lo que digan las listas de internet. Si te quedas solo con una, que sea la honestidad: sobre lo que quieres, sobre cómo te sientes, sobre en qué punto está alguien contigo y sobre cuándo se ha acabado. Eso incluye a la persona que elegirías pero con la que el momento no encaja: puedes decírselo con sinceridad en un IF y dejar que espere hasta que los dos estéis solteros. Casi todo lo demás sale de ahí.
¿Con cuántas personas deberías salir a la vez?
Hasta que acordéis ser exclusivos, ver a más de una persona es normal y justo, siempre que no se engañe a nadie sobre en qué punto está. De una a tres a la vez es un margen sensato: las pocas suficientes para que cada una reciba atención de verdad y nadie se pase meses haciendo cábalas.
¿El slow dating significa esperar para tener sexo?
No necesariamente. Para algunas personas sí; para otras, simplemente significa no precipitarse en lo emocional. El ritmo de la intimidad física lo marcáis entre los dos, y el único ritmo correcto es el que los dos queráis de verdad.
¿Salir con intención significa salir para casarse?
Solo si es lo que buscas. Hay quien usa la expresión así, sobre todo en los consejos sentimentales de inspiración religiosa. En un sentido más amplio, significa que tu forma de salir con gente encaja con tu intención, sea cual sea: una pareja estable, algo más ligero por ahora o, simplemente, descubrirlo.
Ten claro lo que quieres, dilo sin rodeos y dale tiempo a la persona adecuada para que te muestre quién es. En IF puedes hacerlo sea cual sea el momento: un Like para la gente que quieres conocer ya, y un IF para esa persona por la que merece la pena esperar.